Opinión

Tres toques

por Pablo Poggi (*)
domingo, 20 de noviembre de 2022 · 02:24

I

Cristina, Cristina, Cristina…

Desde que Cristina tomo la decisión de conducir a un sector y no al conjunto del movimiento peronista, allá por el año 2017, cuando crea Unidad Ciudadana, ha tenido la extraordinaria capacidad de recrearse en el discurso, con aquel concepto de la progresía socialdemócrata de “contrato electoral” que obligó al mismo oficialismo de entonces a hundirse en un Macri berreta e ignorante, sin otra misión de hacer lo que hizo, arruinarle el futuro a diez generaciones, a la Cristina del Estadio Único del jueves pasado que eligió referenciarse en la moderación del pragmatismo peronista en su rol de líder indiscutible pero, fundamentalmente, porque es la creadora de esta alianza de gobierno, pasando por la Cristina de la UOM del 4 de noviembre donde su discurso eligió ponderar a Sergio “Tío Sam” Massa. Sin dudas es la dirigente política más importante del país, nadie tiene la capacidad de convocatoria de “La Jefa” (expresión maravillosamente poética) y nada la va a detener, como expresara el abogado Beraldi: “no la pudo detener una pistola en la cara, menos el fallo de unos jueces”, en su camino a un nuevo mandato o a un nuevo armado para ganar en el 2023. Ojalá elija volver al peronismo y dejar de lado toda esa fantasía de los progresistas con plazos fijos, que hablan desde las burbujas del confort porteñas, progresía inútil, a-histórica, paralizante y cobarde, el ejemplo más claro es Gabriela Cerruti, que vive en un posteo permanente y quiere interpretar el pensamiento del pueblo argentino, un cachivache que cada vez que habla tiene que salir a pedir disculpas; yo no tengo dudas que Cristina es la que convoca y ordena, el tema es con qué mirada, si será con el método oligofrénico de La Cámpora y sus socios, o será una convocatoria al peronismo para volver a Perón o al mas cercano Néstor y abandonar toda esta paparruchada de progres, irrompibles y administradores de pobreza; porque el mundo está haciendo peronismo menos acá, porque decidieron (Cristina fue la promotora cuando comenzó a hablarle a un sujeto social diverso en su último gobierno) renunciar a la doctrina e interpretar a Perón como se les canta.

II

Volver a Perón, volver a Néstor

Cuando vi el acto del 17 de noviembre pensé en todos aquellos compañeros y compañeras que habían ido a buscar al General aquel día de lluvia bajo la consigna “la vida por Perón”, estaban convencidos que podían cambiar Argentina y después el mundo, medio siglo después muchos continuamos con esa misma pasión y los mismos objetivos, pero, claramente, con una diferencia central, el mundo en aquellos tiempos le era hostil al peronismo, miren si los yanquis iban a permitir la patria socialista y mucho menos los rusos y los yanquis iban a tolerar la patria peronista, por eso Perón, que era un sabio, dijo: “entre la sangre y el tiempo, elijo el tiempo”, porque sabía que debía pasar mucha agua bajo el puente, y tal como lo había visto el General, esa agua pasó y hoy el mundo es favorable a la doctrina peronista, se acabaron estas doctrinas globalizadoras (marxistas por un lado, liberales por el otro). Hoy, el mundo, al fracasar con estas doctrinas, que intentaron reemplazar con neoliberalismo y socialdemocracia, entiende que hay que volver a pararse desde los vectores nacionales para la construcción de los modelos de desarrollo económico.

Comprendiendo este nuevo orden mundial, me pone de mal humor el romance político de Argentina con Francia, el amor entre Macrón, Massa y Alfonsinito Fernández, justamente Macrón que expresa que Brasil no tiene que hacerse cargo solo de Amazonas, que deberían intervenir otros países, es decir, lo mismo que Inglaterra nos hizo en Malvinas, para Macrón está bien. Este es un sencillito ejemplo para comprender que socialdemocracia y neoliberalismo son lo mismo en términos económicos.

III

Un Palacio de la Moncloa

No hace falta. No es necesario. Sólo hace falta que la política vuelva a su eje natural, vuelva a su fuerza centrípeta y ordene las ideas. Hay una gran doctrina como vector de orden, que es la que Perón pensó interpretando como nadie las dificultades y posibilidades del pueblo argentino, y hay otras que necesitan volver a su cauce y así poder debatir desde el gran universo de las ideas, ideas concretas, dogmas y conceptos, números, hechos, aciertos y desaciertos, pero todo sustentado desde una matriz de pensamiento. No necesitamos emular aquella situación española que firmó un pacto con grandes sectores afuera, nosotros tenemos otras herramientas, otra historia y otros desafíos. Si, estoy convencido, la política debe detener esta forma de hacerse, la política no son slogans y frases construidas para la psiquis emocional, la política es para apasionarse desde los fundamentos.

No necesitamos un Moncloa, necesitamos dirigentes que sean parte de la solución y no de los problemas. Necesitamos volver a hermanar la militancia con el amor por el prójimo y no por los intereses personales; necesitamos abandonar este mundo ya inexistente de izquierdas y derechas, necesitamos pensar nuestro país desde nuestras raíces, desde nuestra cultura hispanoamericana, desde nuestra simiente mestiza. Esta progresía globalista que toma decisiones, nos quiere cada vez más lejos de nuestros orígenes, por eso sus imposiciones fracasan, porque la inclusión no es esta cosa “kitch” que pretenden.

Argentina no necesita un Pacto de la Moncloa, necesita un pacto de honor entre los dirigentes y el pueblo.

(*) Meteorólogo político

Comentarios

22/11/2022 | 22:23
#3
Flaco tenes menos historia argentina que un pato.
21/11/2022 | 16:05
#2
impecable tu nota Pablo, coincido en un 99% de tu análisis, pero pecàs de inocente, paso a disentir : 1.- Cristina no va a volver al peronismo, porque NUNCA fue peronista (Mientras su jefe político estuvo con vida simuló, muerto Nestor blanqueó su social democracia turgente, abrazando a Kichilof, Alfonsin, Heller, Sabatella,vaciando a su gobierno de peronismo y lo confirmò con la elección de Alberto). 2.- No se va a desmarcar de la Cámpora, porque ella ES LA CAMPORA , 3ro no es una lider política, es una lider carismática, con un discurso narcotizante que los ignorantes creen y repiten como zombies, (escuchala hablar de economía y lo comprobarás), es casi un pastor evangélico, Muy bueno el resto, Ultima reflexión, Argentina hoy comprueba que Social Demócratas y Neoliberales salen del mismo frasco (casi nos olvidamos que RUBINSTEIN es el viceministro de economía) Abrazo Peronista para vos.
21/11/2022 | 09:21
#1
peron era un sabio? el mundo es favorable al peronismo? sii claro como la diputada en españa cuando hablo en el recinto sobre el peronismo o la nota publicada del genio s hawking sobre la pobreza y el peronismo. sos un caradura
20/11/2022 | 15:45
#0
es verdad....cristina es la jefa...pero de una bande de saKeadores del estado