Propuestas en modo avión
Mucha estética, poca propuesta, La Libertad Avanza Chivilcoy exhibió su vacío político con filtro de Instagram.Como todo presidente argentino, Javier Milei dejará su legado. Uno de ellos, probablemente, haya sido instalar una forma de hacer política apoyada en la rigidez técnica, el diagnóstico económico y la promesa de ordenar el Estado. Discutible o no, había una arquitectura conceptual reconocible. En Chivilcoy, sin embargo, ese legado parece haber sido bastante maltratado.
La Libertad Avanza local publicó en su cuenta oficial de Instagram un video con sus “propuestas” para la ciudad, conducido por Pablo Bricella, referente de EFDAP, la Escuela de Formación, Debate y Análisis Político de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. También se desempeña como responsable del Departamento de Sociales en PAMI UGL XXXVIII y tiene a su cargo la colonia de PAMI.
Es decir, no habla desde afuera del Estado, sino desde un lugar con responsabilidades públicas concretas.
Eso vuelve más llamativo el contenido del video. Quien ocupa una función institucional y está en un centro de formación debería distinguir entre una consigna atractiva y una política pública viable. Pero lo publicado muestra otra cosa. Buena imagen, tono amable, palabras cuidadas y estética de coaching. Correcto en la forma. Flojo en el fondo.
La Libertad Avanza señala que el principal problema es la inseguridad, con robos, motos haciendo lo que quieren y vecinos intranquilos. Luego plantea “más prevención”, “más control”, que “el dinero de los vecinos vaya a donde tiene que ir”, una salud “mucho más eficiente”, más ambulancias, una ciudad limpia y ordenada, servicios en todos los barrios, menos burocracia, menos gastos políticos y más gestión.
Todo suena razonable. También suena igual a lo que podría decir cualquier candidato de cualquier partido en cualquier campaña municipal. El problema no está en los temas elegidos, sino en la ausencia de respuestas. Decir que hay inseguridad no es una propuesta de seguridad. Decir que faltan ambulancias no es un plan sanitario. Decir que la ciudad debe estar limpia no es una política de servicios públicos. Decir “menos burocracia” no explica qué trámites se van a eliminar, qué áreas se van a ordenar ni qué estructura municipal se va a revisar.
Un espacio que pretende gobernar no puede confundir diagnóstico con propuesta. “Más prevención” no dice nada si no se explica cómo, con qué recursos, con qué coordinación policial, con qué tecnología, con qué personal y bajo qué esquema de control. “Más gestión” es una frase de folleto si no viene acompañada de prioridades, plazos y financiamiento. “Que el dinero vaya a donde tiene que ir” puede quedar bien en Instagram, pero no reemplaza un presupuesto, una auditoría o una decisión administrativa concreta.
En ese punto, la ironía es evidente. La Libertad Avanza local termina pareciéndose más a Horacio Rodríguez Larreta que a Javier Milei. No está tan lejos de aquel “plan integral” de campaña que prometía ordenar todo, pero que muchas veces quedaba atrapado en generalidades. Milei construyó buena parte de su identidad política combatiendo justamente ese estilo. Lo curioso es que, en Chivilcoy, sus propios representantes parecen haber adoptado aquello que Milei decía venir a dinamitar.
Y acá hay una pregunta incómoda. ¿Por cuántas personas pasó ese video antes de ser publicado? No fue una opinión improvisada en una radio, ni una respuesta al paso en la calle. Fue una pieza producida, editada y difundida desde la cuenta oficial de La Libertad Avanza Chivilcoy. Alguien la pensó, alguien la grabó, alguien la revisó y alguien decidió publicarla. En todo ese recorrido nadie pareció advertir lo central. El video promete hablar de propuestas, pero nunca presenta una propuesta.
Incluso, por momentos, la presentación parece una versión más débil de Fuerza Chivilcoyana. Con todas sus limitaciones, el espacio de José Ferro al menos ha intentado poner sobre la mesa algunas líneas de trabajo, aunque sean vagas o incompletas. La Libertad Avanza local va en una dirección parecida, pero desde atrás y con menos sustancia.
El partido de Javier Milei está presente en Chivilcoy desde 2023. Varios de sus dirigentes participan en política desde 2017, y algunos incluso desde antes de 2015. No son recién llegados. No pueden alegar desconocimiento, falta de tiempo o sorpresa institucional. Sin embargo, después de años de actividad pública, no lograron mostrar ni siquiera un borrador serio de ideas para la ciudad.
Entonces la discusión deja de ser comunicacional y pasa a ser política. Si esto fue lo mejor que pudieron mostrar como carta de presentación programática, la situación es preocupante. Una fuerza que dice representar eficiencia, mérito y gestión debería poder hacer algo más que enumerar problemas obvios con música de fondo.
Mucha estética, poco contenido. Mucha marca nacional, poca cabeza local.
¿Fue falta de preparación, falta de ideas o simplemente la decisión de subestimar al vecino?