Peronismo 2027
Salir del progresismo y volver a nuestra doctrina siempre actual.
Hace mucho tiempo que el peronismo está en crisis de representación, no por convicción estratégica sino por alejarse sin rumbo de la doctrina que lo mantiene vivo desde el 17 de octubre de 1945. El movimiento está a la deriva pero no está muerto.
El peronismo necesita volver a encontrarse en su pureza doctrinaria y necesita sacarse de encima en su núcleo de toma de decisiones al progresismo nefasto que lo llevo a alejarse y perder contacto con su base social, lo distanció del pueblo argentino porque dejo de expresar su sentimiento, dejo de representarlo y lo abandonó en una agenda de gestión política completamente esquiva de sus reclamos y necesidades, fundamentalmente 2011-2015 y profundamente con el horrible gobierno 2019 – 2023, generando las condiciones para este presente demencial y perverso que lidera Milei en sociedad con Macri y los ladrones del sistema financiero y el clan corrupto de los Menem.
El progresismo está para acompañar y colaborar, no puede estar en la toma de decisiones de un futuro gobierno peronista, porque no debemos volver a poner en la centralidad de la gestión una agenda de minorías.
El peronismo inexorablemente va a volver a encontrarse en su doctrina (porque es la única que interpreta y representa al pueblo argentino) y volverá a reunir los mejores hombres y mujeres para nuevamente ordenar el desastre de estos experimentos económicos que en nombre de lo nuevo, de lo outsider, en nombre de una supuesta libertad condenan a la exclusión a millones de compatriotas, sin miramientos, porque esta remake Martínez de Hoz 1976, cierra así: 30% arriba del barco y el 70 restante abajo, con represión brutal y el corrupto sistema judicial al servicio del modelo; asi de sencillito y sin vueltas.
Por esta razón el peronismo no puede perder tiempo ni en agendas absurdas y anti desarrollo (dni binarios, renta universal, legislar sobre cada autopercibimiento, romantización de la marginalidad y el pobrismo, etc.) y debe volver rápidamente a poner el país en marcha, a producir y a crecer con una agenda dentro de un modelo capitalista nacional para la industrialización y el desarrollo argentino, donde el trabajo y la educación sean nuevamente los pilares.
El tema es: ¿cómo salimos de esta crisis de repesentación? ¿Cómo avanzamos si seguimos esmerilando a los potenciales presidenciables? ¿En serio se pretende construir una alternativa de gobierno bajo el lema Cristina Libre? Cristina Libre no es la agenda del pueblo argentino, claramente, aunque sepamos que su condena es política y no judicial.
Pero esto de esmerilar a Kicillof porque quiere ampliar la base para un proyecto superador me parece de una enorme e imperdonable irresponsabilidad política de la cual Cristina no es inocente. Aún con sus ambivalencias, el gobernador de la provincia de Buenos Aires es quien mejor pocisionado está y es quien mejor garantiza un armado plural ganador. La inestabilidad que genera esta práctica de paladares negros que exige La Cámpora retrasa la posibilidad de ordenarnos en una agenda que su centralidad sean los problemas a afrontar, generando otra vez la sensación que vuelven a presionar para lotear los futuros ministerios y algunas cajas tal cual hicieron en el gobierno del Frente de Todos; este disparate hay que erradicarlo definitivamente, porque la política debe volver a un orden natural de venir a servir a su pueblo y no a servirse de su pueblo, porque lo que entrará en crisis inmediatamente de no entender esto no será el sistema político (porque ya está quebrado) sino será el sistema democrático el que caerá esta vez, porque el poder económico está dispuesto a retornar a viejos esquemas que creíamos superados. Quien no tome nota de esto, no está en sintonía con el contexto a afrontar.
El peronismo tiene la obligación de volver a ser la salida a esta situación, ordenando su agenda en el marco de nuestra doctrina, no hacen falta canciones nuevas, hace falta saber tocar nuestras canciones. Alejarnos definitivamente del progresismo berreta y dañino, alejarnos de una agenda de minorías sectarias y anti desarrollo; volver a subir al barco a los caídos, volver a hacer un país normal como lo inició el compañero Eduardo Duhalde a principios de siglo y despues Néstor Kirchner y Cristina (primer gobierno) lograron ampliar y profundizar, pero que lamentablemente el progresismo infectó y ya sabemos lo que pasó, primero Macri y ahora Milei. El peronismo debe volver a soldar los lazos con nuestra “maravillosa música” que es la “palabra del pueblo argentino” y dejarse de joder con internitas de morondanga, porque “primero está la Patria, después el movimiento y por último los hombres”.