Opinión

Educación: cómo evaluar para orientar a las familias

Por: Maximiliano Lavallén
domingo, 5 de mayo de 2024 · 08:00

En épocas de evaluación escolar, las Familias empiezan a reorganizarse en función de lo requerido por cada estudiante. Aparecen frases como: ¡tengo la fecha de examen! ¡No llego a tal contenido! ¿Algún profe de particular?; entre otras. La evaluación tal como una simple acreditación de saberes, se encuentra obsoleta en la pedagogía moderna. La evaluación en ¨proceso¨ aparece como la palabra mágica, no es sólo acreditar el contenido, sino también verificar el proceso de cómo se obtuvo tal calificación (intervenciones del estudiante en clases, participación en los proyectos, entre otros). Sin embargo, esta nueva dimensión  de la figura de la evaluación no debe “empañar” la medición de tal contenido por el docente. Es necesario que los estudiantes y familias sepan de antemano que se va a evaluar, con qué criterio de evaluación y su escala de valoración y/o numérica. Un ejemplo seria: en Geografía Económica, que el estudiante sepa interpretar la dinámica productiva de cada región del País, como criterio a evaluar. Con esto el docente puede argumentar su calificación, el estudiante puede ajustar y prepararse adecuadamente, y las Familias monitorear y acompañar tal proceso evaluativo. NO es parte de la calificación el comportamiento, las carpetas incompletas, y otros argumentos. El estudiante debe llegar al contenido prescripto por el Diseño Curricular. En las situaciones de chicos Incluidos, el criterio de evaluación y el cómo evaluar estará en el acuerdo pedagógico que firmaran padres, docentes y directivos de la institución donde asiste el menor y la Institución donde articula.

Con este breve resumen, lo que se trata de refrescar es que la evaluación es la misma en función de criterios de evaluación desde sus orígenes. Los filósofos griegos, consideraban a un discípulo, cuando éste demostraba llegar a los contenidos propuestos, incluso cuando superaba al Maestro.

La evolución de los aprendizajes significativos, deben ser comunicados de manera formal e informal de ser posible por el equipo docente y directivo. Lo cual, para tal cometido, se requiere de competencias comunicacionales y emocionales de cada uno de los docentes, para acompañar tal proceso.

Hoy en día, una vuelta a las raíces de la educación en el tema de evaluación, lograría en mi humilde opinión, reforzar un sistema educativo en crisis, elevar el rol del docente, involucrar a las familias, y por sobre todo, que nuestros chicos aprendan más y mejores contenidos.

La labor del docente a diario se expresa en la siguiente frase de Sócrates: “La educación es el encendido de una llama, no el llenado de un recipiente”. ¡Y en eso estamos! ¡Para Sara y Simón!

Comentarios

6/5/2024 | 21:21
#1
Muy mala la Noticia...muy mala reflexión ?? Increíble que esté país siga pensando así... Crítica constructiva.abz grande
6/5/2024 | 21:20
#0
Muy mala la Noticia...muy mala reflexión ?? Increíble que esté país siga pensando así... Crítica constructiva.abz grande
5/5/2024 | 10:51
#-1
Muy buena reflexión!