Sociedad / Por Lucas Cortiana

La casa torcida

Hace algunos días, un pub construido hace 260 años fue demolido en Birmingham. Qué se pierde cuando el equipo de demolición se mete con la historia.
domingo, 27 de agosto de 2023 · 08:07

Los serios y barbados bebedores brummies (extraño gentilicio para los habitantes de Birmingham) han comenzado un largo duelo por la sorpresiva destrucción de su bar. De estrictos sobretodos negros bajo el cielo gris de la comuna de Himley y frente al desolado baldío que dejaron las autoridades, la clientela estable del “The Crooked House” brinda sus respetos a los buenos viejos tiempos en que se sentaban a brindar por los futuros buenos tiempos. Y aunque algunos hayan dejado sus condolencias, es una canallada que un montón de burgueses que jamás se sentaron a la penumbra de un bar durante varias horas tras la hora feliz de un dos por uno, hayan decidido pasar a visitarlos un día, apresuradamente y subidos a una apisonadora.

The Crooked House no pecaba de simbolismos y era, literalmente, “una casa torcida”. Inclinado 15 grados, si era observado desde afuera por un borrachín británico, este hubiera podido juzgar con buen criterio, que desde su perspectiva, el bar se encontraba en perfecto nivel. No es equivocado decir que tal peculiaridad arquitectónica era parte del encanto turístico, pero también una muestra de cordialidad para el tambaleante cliente, quien, al intentar caminar imitando el plano en elevación, estaría recuperando su verticalidad.

Es cierto que los que decidieron hacerse los desentendidos con este asunto, son los mismos que se desentienden de otros problemas, más o menos trágicos. Pero para los vecinos y buena parte de Inglaterra, la demolición del pub ha suprimido varios capítulos de una historia de casi 260 años de animadas discusiones, partidos de fútbol por tevé y todas las pintas y medias pintas que nos ha cedido el sistema anglosajón de unidades. Es que no todos los días desaparece del paisaje un monumento erigido en 1765, tan confiable de sus infalibles ladrillos que ha sobrevivido a ocho bombardeos de la Alemania nazi y al thatcherismo, a todo menos a cierta apatía empresarial y política por el patrimonio arquitectónico.

A fin de ser empático, no me imagino tener hasta última hora de un domingo en nuestro Chivilcoy a la fachada de Hipólito Yrigoyen 23 y descubrir el lunes temprano que un viento urbanístico se ha llevado su mampostería por los aires, con lo poco que nos ha quedado ya de lo que fue el almacén de Ramos generales del 1900, La Buena Medida. Y habiendo perdido hace un tiempo la casa que perteneció a la familia de Pascual Grisolía y donde velaron al padre de Eva Duarte, en Villarino 264, cualquier día podríamos ver al equipo de demolición frente al cine Español o en Moreno 278, donde vivió Valentín Coria, amenazando con sus máquinas inapelables. Y es sabido, no es sencillo porfiarle a la argumentación que pueda tener una topadora ni a la retórica irrefutable de una retroexcavadora haciendo un agujero en los terrenos de la historia.

Comentarios

27/8/2023 | 15:32
#164795
Y decime che CORTIANA....VOS TE ENTERASTES COMO FUERON LAS TRANSACCIONES???QUIEN LAS VENDIO???Y QUIEN LAS COMPRÓ????PORQUE DE ESO NO SE HABLA....IGUAL QUE LAS QUINTAS ESQUINA DE URQUIZA Y GATO Y MANCHA......Y A DONDE HABRA IDO A PARAR LA CAPILLITA DEL GAUCHITO GIL QUE ESTABA EN LA ESQUINA....A VER MUCHACHO SI AVERIGUAS ALGO......PERTENECEN AL BARRIO DE TUS ANCESTROS....TAL VEZ LA TIA COCA. GUITO....CHIQUITO....QUE VIVIERON FRENTE A JULIO BALERI....EL COLCHONERO......ALGUIEN QUE DIGA ALGO....NO PUEDEN HABER PERDIDO LA MEMORIA. YO SOLO PASO EN BICI DE REPARTO....OBSERVO PERO NO ENCUENTRO RESPUESTAS.