Opinión
Se sale en equipo, pero se sale…
Por: Darío EchazarretaUn ataque de pánico es una bomba atómica que explota dentro tuyo, es la sensación de muerte inminente, es saltar de un avión porque fuiste a probar hacer paracaidismo recreativo y cuando estabas en el aire te diste cuenta que no te habías puesto el paracaídas, esa sensación, es un ataque de pánico.
Es el miedo a la fragmentación, es casi un estado de despersonalización, esa cantidad que te inunda, ese verdadero tsunami de angustia, de acumulación de tensión, de encapsulamiento de emociones, todo eso sale de golpe, y es tan fuerte esa fuerza negativa que invade desde adentro, que te destruye, te conmociona la esfera de lo motriz, falta de aire, palpitaciones, sudoración, sensación de desmayo, miedo a morir.
¿Los ataques de pánico se presentan mucho en los trastornos de ansiedad generalizados? Si, en gente con tendencia al estrés, con tendencia a la sobrecarga, a las adicciones, al exceso de trabajo, a todo tipo de excesos. Por sobre todo en personalidades ansiosas que tienden a no elaborar bien sus tensiones, en general, siempre que hay ataques de pánico se trata de personas con ansiedad de base y que no han encontrado en su vida la forma de descargar, de tener plataforma de descarga para esa tensión psíquica o para ir poniendo en palabras y en acciones, sus angustias, sus sentimientos y sus malestares de la vida, se produce por acumulación.
También se produce por personas que tuvieron situaciones traumáticas, si resulta que mientras escribo esto abren la puerta y entra un tipo y me encañona y me pega un culatazo y me rompe todo, y bueno es muy posible que yo después de eso como consecuencia de un estrés postraumático empiece a tener ataques de pánico asociados al hecho traumático, se puede presentar ante situaciones de la vida muy importantes, algo muy importante que tengo que hacer, recibirme, un primer hijo, situaciones de vida que me van a transformar y hay una especie de retroceso de estado panicoso en donde se presenta ese famoso ataque de pánico como una reacción ante algo, ante una situación de incertidumbre o una situación muy nueva que se va a presentar en mi vida.
Como sea, hay que tratarlo, la persona con pánico comienza a limitar su vida, empieza a tener conductas evitativas por miedo, “por si me agarra evito ir a una fiesta, a un restaurante, a una reunión familiar, de trabajo, de amigos” se me empieza a limitar tremendamente la vida y empiezo a armar una especie de corralito mental que no tiene salida. Esto no solo es tratable con psicoterapia, comencemos a aceptar que hay otras alternativas, las técnicas de respiración con yoga o meditación, el deporte y la actividad física son esenciales en esta y en otras psicopatologías, a veces y en casos muy avanzados es inevitable la medicación, siempre desde la supervisión de un psiquiatra, no naturalicen esto de los ataques de pánico, no es normal, no esta bien, es solucionable cien por ciento y no se puede salir si no es con ayuda del entorno o profesional o las dos.
Un ataque de pánico es un grito de tu cuerpo que te pide que cambies algo que está mal en tu vida, que no te sirve, que no te hace bien, consultá, pedí ayuda, tratálo, nunca creas que de esto se sale solo, se sale en equipo, pero se sale.