OPINION

Una pelea despareja

El costo económico de la cuarentena fue soportado exclusivamente por la actividad privada.
lunes, 23 de agosto de 2021 · 16:35

Nadie se imaginó que en pleno siglo XXI íbamos a tener que vivir una pandemia como la que estamos viviendo;  y si alguien lo imaginó, fue algún creativo guionista de Hollywood pensando en hacer una película de ciencia ficción.

Pero en marzo del 2020, a sólo tres meses de la asunción de Alberto Fernández, el Covid 19 se mostró, y lo que parecía imposible sucedió. El mundo se paralizó y la palabra cuarentena cobró su verdadero sentido y nos enseñó la peor definición de su significado.

El virus nos tomó por sorpresa y sin vacunas disponibles; el alcohol, el barbijo y el distanciamiento social fueron las primeras medidas, se suspendieron las clases y se prohibieron las fiestas y las reuniones sociales, cerraron los bares y los restaurantes, siguieron los salones de fiestas y los gimnasios. Se naturalizó la palabra teletrabajo y el poder ejecutivo, el gobierno provincial y los municipios fueron implementando medidas para intentar que los contagios no crecieran.

En el camino, muchos emprendedores, cuentapropistas, pymes, comerciantes y artistas vieron cómo de golpe, sus ingresos se vieron diezmados o desaparecieron. En un principio hubo algún intento de apoyo económico de parte del gobierno con algunos programas de asistencia, pero la ayuda se diluyó en poco tiempo y virtualmente terminó casi desapareciendo. Los que tenían algunos ahorros los usaron, y los que no tenían, se endeudaron con la esperanza que para fin del 2020 llegarían las vacunas,  que las restricciones acabarían pronto y la pesadilla terminaría. Pero no fue así y la gente le siguió poniendo el pecho a las balas.

Pero la pelea no fue pareja.

Mientras los restaurantes cerrados debían afrontar parte de los sueldos y todas las cargas sociales de sus empleados, los funcionarios públicos, instalados cómodamente en sus despachos siguieron cobrando la totalidad de sus haberes, puntualmente, mes a mes.

Y mientras las empresas de Chárter no podían viajar, la Provincia les siguió cobrando las patentes de sus vehículos y encima, sin pudor, actualizó los valores de acuerdo a la inflación.

Y mientras los albañiles tenían prohibido trabajar, ellos debían seguir pagando el agua que con total impunidad, ABSA les provee con arsénico.

Y mientras un peluquero tuvo que mantener su local cerrado, la provincia siguió percibiendo y actualizando el Inmobiliario.

Y mientras el pintor estuvo encerrado sin poder trabajar, igual tuvo que seguir pagando su Monotributo con un 35 por ciento de aumento.

Y mientras un remisero no podía viajar, tuvo que seguir pagando sus cada vez más onerosos impuestos nacionales, provinciales y municipales.

Mientras muchos empleados de comercios o industrias no esenciales vieron disminuidos sus ingresos por reducción horaria o suspensiones, una legión de “ñoquis” enquistados desde siempre en el estado, siguieron percibiendo sus mal habidas remuneraciones sin remordimiento.

Mientras los médicos, los enfermeros y el personal de salud peleaba sin descanso en el frente de batalla sin un reconocimiento monetario acorde,  nuestros legisladores, esa clase privilegiada que se quejó de “tener los salarios más bajos de la región” se aumentaron, sin ponerse colorados, un cuarenta por ciento y siguen sosteniendo su maquinaria de recaudación intacta,  funcionando a pleno, intimando, embargando, metiéndose en las cuentas de los contribuyentes, cobrando intereses usurarios, actualizaciones y multas como si viviéramos en Finlandia .

El enorme esfuerzo, solo recayó en la actividad privada. Mientras las ventas en casi todos los sectores, se derrumbaban, los gastos crecían sin control.

El gobierno solo atinó a prorrogar la prohibición de despedir y la doble indemnización exigiéndole a los empleadores a hacerse cargo de haberes que no podían afrontar.

Estamos de acuerdo en que no se podía dejar sin contención a la gran cantidad de desempleados que hubiese generado la cuarentena pero ¿por qué no se creó un seguro de desempleo para paliar la situación, en vez de mandar a la quiebra a montones de comercios y pymes?

Nadie del estado, excepto el personal de salud, que ha tenido un rol fundamental, vital y esencial en esta lucha desigual, fue castigado de semejante manera y ningún empleado del estado hizo absolutamente ningún sacrificio económico. Todo el costo económico de esta pandemia recayó pura y exclusivamente en los cuentapropistas, profesionales, empresarios, comerciantes y todo aquel que siguió, a pesar de las restricciones que le impusieron, pagando sus impuestos cada vez más confiscatorios para mantener a una clase privilegiada de funcionarios, senadores, diputados, concejales, empleados públicos fantasmas y jubilados de privilegio con haberes obscenos que no aportaron absolutamente nada para paliar la angustiante situación que generó la cuarentena.

El esfuerzo y el sacrificio deberían haber sido parejos para todos, pero claramente no lo fueron.

Y aunque algunos salgan indemnes cuando esto termine, muchas empresas y comercios habrán cerrado sus puertas, otros quedarán muy endeudados y sin financiamiento; la cantidad y calidad de los contribuyentes se habrá deteriorado enormemente.

Por último, algunos de los pocos grandes empresarios argentinos que quedaban, caso Galperín, Migoya, Grobocopatel entre otros,  están buscando “refugio” en otros países y seguramente buscarán el desarrollo de sus negocios en otras latitudes.

Si no se hacen las correcciones necesarias, el colapso será ineludible, la recaudación se resentirá aún más y el ajuste será inevitable, más cruento y mucho más doloroso. Esperemos que esta vez el sacrificio sea compartido.

Comentarios

15/9/2021 | 17:04
#10
Lo que sucede es que los políticos hablan y la gente no quiere escuchar. Ellos CREEN que saben lo que es mejor para todos y que la gente los vota para llevar adelante la economía - y se creen Faraones con poderes divinos...
14/9/2021 | 18:52
#9
Excelente nota ,la gente tiene memoria .ojalá cambie toda la política Argentina y trabajen por el bien del país ,comenzando por la Educación ,no dejar a ningún sindicalista son todos ricos y ahí somos potencia mundial
14/9/2021 | 00:53
#8
Impecable!!!! Tal cual!!!, Deberíamos tomar nota y llegado el momento tener memoria, memoria por favor!!!
13/9/2021 | 13:27
#7
Estimado, esta nota llena de desesperanza la lei hace un tiempo, y más allà de coincidir en todos sus puntos, me quedé justamente con la desesperanza que plantea y no la pude comentar. Ahora, luego del mensaje que el pueblo envió a travès de las urnas, esta misma nota, se llena de esperanza, no cambió la situación, pero se confirma que la gente VE todo, y que CASTIGA. Falta que el 33 % que a pesar de todo votó al gobierno, recapacite, y en noviembre repiense su voto, Saludos cordiales
10/9/2021 | 20:47
#6
Felicitaciones por la publicación Espero que como pasó conmigo, esta nota le abra los ojos a mucha gente más. Es una realidad que nos va haciendo retroceder en forma constante, pero ya no hay espacio, esto debe cambiar. LO QUE TE SUGIERO (con todo respeto) ES QUE SUBAS LA NOTA AL DIARIO, PERO EN UNA UBICACIÓN PREFERENCIAL ASÍ LA VEN MAS LECTORES. Está muy escondida..... y merece ser vista
21/8/2021 | 21:15
#5
Mientras ellos nombran a sus amigos y familiares, nosotros los boludos pagamos impuestos como en Suecia. Corruptos
21/8/2021 | 21:12
#4
Los políticos sólo se salvan ellos. Somos un pueblo sin huevos, cobardes, conformistas, en cualquier otro país estarían todos presos.
21/8/2021 | 15:01
#3
Te falto decir que mientras nosotros estábamos encerrados ellos hacían fiestas. LPMQLP
21/8/2021 | 14:59
#2
Nos ganaron por nocaut. Cobran fortunas por rascarse el higo y no se bajaron eel sueldo ni un poquito. Yo cuando me cruzo con alguno tengo ganas de cagarlos a trompadas. Cualquier día se me sale la cadena y lo hago.
21/8/2021 | 00:52
#1
Más clarito echale agua. Encima cobran como si fuesen buenos.
21/8/2021 | 00:47
#0
Coincido plenamente