Opinión

2020: Un año desafiante y complejo para la educación

martes, 15 de septiembre de 2020 · 09:38

El 2020 llegó para repensarlo todo. La palabra “reinvención” se convirtió en un lema, en nuestro país y en el mundo. Y la educación no fue la excepción a esa idea de volver a inventarse.

Desde un punto de vista prospectivo, probablemente la modalidad de educación a distancia, virtual o remota se pensaba a muy largo plazo en el sistema educativo formal y obligatorio. Sin embargo, la pandemia de Covid-19 obligó a adelantar esos plazos. Y aunque esto no haya sido una elección, sí se convirtió en un desafío. Llegó como algo inesperado, casi sin dar tiempo al encuentro personal, a los pasillos, los recreos, las reuniones en la sala de profesores, los actos, el izamiento de la bandera.

Todos los componentes de la experiencia escolar se vieron interpelados. Si se realizara una exploración y una comparación entre el punto de partida -allá por marzo de este año-, el camino recorrido y la situación actual sería posible afirmar que el cuerpo docente de las distintas instituciones asumió este cometido en primera línea.

Si hay algo que esta pandemia deja como positivo a nivel educativo, es un gran crecimiento en términos de desarrollo profesional docente. Porque fue necesario buscar herramientas, aprender a través del diálogo con colegas, actualizarse, incorporar una serie de recursos -probablemente impensados en muchos casos- modificar los modos de comunicación, la dinámica de las clases, y muchísimos aspectos más de la vida escolar.

También es interesante pensar en que no solo se modificó la micropolítica de cada institución, sino que la política pública educativa nacional y local también vio afectada su agenda. En este sentido, el debate sigue siendo cómo garantizar que la continuidad pedagógica sea una realidad para quienes transitan diversas trayectorias escolares, o quienes por distintos motivos han quedado excluidos del sistema durante todos estos meses de aislamiento.

Finalmente, y a pesar de que la post pandemia todavía no es un hecho, y no existen demasiadas certezas al respecto, la necesidad de transformación de la realidad escolar llegó para quedarse. Probablemente, las discusiones sobre educación, además de abordar los protocolos sobre el regreso a la presencialidad, deban enfrentarse a otros grandes debates acerca del sentido, de los fines de la educación, más allá de los procedimientos, los medios y aspectos organizativos de esa vuelta a las aulas.

En síntesis, el 2020 fue para la educación un año especialmente desafiante y complejo, que generó mucho movimiento, revisión de creencias, enfrentamiento de resistencias. Ojalá estas actitudes permanezcan para seguir en un camino activo de revisión de los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

 

Martina Valentini 
Lic. en Ciencias de la Educación Instagram: @educacionenvozalta Facebook: Educación en voz alta
 

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