Opinión

Propuesta concreta

Por: Héctor Jorge Rodríguez Abogado y Docente Universitario
martes, 17 de noviembre de 2020 · 09:31

Estamos transitando días aciagos. La pandemia, la politiquería barata, la campaña mediática de propagación de descontento y desazón permanentes, etc.

En resumen, vivimos en una sucia sociedad. Los que nos acercamos a los 70 años tenemos una ventaja comparativa importante con relación a la juventud. Tenemos con qué comparar. Tenemos una historia -porque afortunadamente la máquina de picar carne no pudo acercarnos al rotor-, y eso nos da una capacidad de análisis importante. ¡Ojo! No nos hace superiores. Por favor no lo vean así. Nos da otro ángulo. Otras posibilidades de reflexión.

Voy a un ejemplo práctico para cumplir con el desafío del título de la nota. Por nuestra edad, sabemos quién fue Fortabat -no la señora-, sino el empresario dueño de la cementera.

Entre sus muchos logros para convertirse en alguien riquísimo, hay algo que lo destaca. Este hombre de negocios entendió que los empleados de sus empresas iban a tener una mejor vida, si tenían techo para sus familias.

Con esa idea, en Olavarría, se construyó una importante cantidad de viviendas a la que accedían quienes trabajaban en Loma Negra.

No importan los detalles de la implementación del programa. Simplemente ocurrió. Y los hechos demuestran que el Señor Fortabat dejó a su familia una inmensa fortuna, lo que permite presumir que ese plan desarrollado en un marco de política de bienestar general -aunque fuere un desarrollo individual- en modo alguno significó incidencia negativa en su rentabilidad empresaria. De hecho, habrá significado en números, algo parecido a un incremento en las propinas en bares y restaurantes que frecuentara en vida. No mucho más.

Aquí en Chivilcoy tenemos empresarios que son mucho más ricos que la familia Fortabat. Y que tal vez emplean menos trabajadores porque la actividad no requiere ingreso masivo a sus plantas.

¿Qué les parecerá atender una propuesta concreta para que una mínima parte de sus inmensas fortunas se destine a planificación de barrios donde sus empleados puedan acceder a vivienda para ellos y sus familias? ¿Podrán entender el efecto multiplicador en la economía Chivilcoyana, que tendría un proyecto de ese tenor?

Muchas veces pienso que este tipo de empresario acumulador de miles de millones de dólares, tiene la íntima convicción, ya que nunca los podrá gastar ni reencarnando mil veces, que recibirá una encantadora felicitación del muerto de la tumba de al lado, cuando depositen sus restos en el cementerio privado. Deben creer que si llevan copias de títulos de propiedad y de saldos bancarios, el muerto vecino aplaudirá a rabiar.

Desde mi agnosticismo, les informo que no va a ocurrir. El muerto de al lado está un poquito más desintegrado celularmente. Pero lo van a alcanzar pronto. Y nada más.

Ahora bien, no tengo dudas que, si construyen esos barrios, con el modelo de Fortabat como bandera, sus nombres se perpetuarán en el tiempo. Y el agradecimiento se transmitirá por generaciones.

¡Ojo! Que quede claro que los herederos van a poder repetir el ejemplo cuantas veces quieran, porque hacer estas obras no significará menoscabo alguno a la acumulación de riqueza. Será cuestión de que comiencen a pensarlo, por el momento en este pago chico. Más tarde, extendiendo el ejemplo a nivel nacional.

Comentarios

24/11/2020 | 21:47
#2
Impecable y muy bien escrito. La avaricia es la raíz de todos los males.
17/11/2020 | 20:08
#1
Excelente artículo. Preciso. Claro y con una perspectiva social q debiera prender en todos los sectores de esta sociedad
17/11/2020 | 13:03
#0
Los Fortabat conocidos por Loma Negra le comentamos ya que usted es abogado y tuviera que saberlo, están implicados y vinculados a la dictadura militar y no vemos que sea para nada ejemplo alguno de honorabilidad y ética.. Que se sea joven no es lo mismo que se sea ignorante o (boludo palabra aceptada por la real academia) por lo tanto decimos a los jóvenes que investiguen por su cuenta esa historia de Loma Negra que el doctor se olvido casualmente de contar... Pretende dar consejos de ejemplaridad doctor a los grandes capitales con un muy mal ejemplo.