Acto oficial en la planta industrial
Histórica reapertura de La Suipachense tras nueve meses de acampe obrero
El secretario general de la seccional regional de ATILRA, Cristian Fenoglio, confirmó que las instalaciones se reactivarán bajo la administración de una firma nacional a través de un contrato de alquiler judicial por dos años. En el inicio del plan de producción se reincorporará a 53 trabajadores lácteos para la elaboración de leche larga vida.En un acto institucional celebrado a las 11:00 de la mañana, se oficializó la reapertura y el reinicio de las actividades productivas de la planta industrial láctea emblemática de la ciudad de Suipacha. Asistió el intendente de la ciudad de Suipacha, Luis Mancini, representantes del gremio ATILRA, trabajadores y sus familias y referentes de la nueva empresa.
El proceso de reactivación se concretó tras una extensa permanencia en las afueras de la fábrica por parte de los trabajadores nucleados en la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), quienes custodiaron el patrimonio del establecimiento luego de que el concurso de acreedores derivara en la quiebra formal decretada en noviembre pasado.
Fueron prácticamente nueve meses de acampe y resistencia afuera de la planta para evitar desmantelamientos o vandalismo. El secretario general de la regional, Cristian Fenoglio, explicó que desde el momento de la quiebra la prioridad absoluta del sindicato fue mover el aparato gremial y legal para buscar inversores argentinos con experiencia en la industria láctea que pudieran poner la fábrica en marcha nuevamente, disponiendo para ello de todas las herramientas de la organización.
Formato judicial y cronograma de reincorporaciones
La reactivación de la planta estará a cargo de la firma de capitales nacionales Compañía La Plata Suipacha, encabezada por un directivo con trayectoria en el gerenciamiento lácteo a nivel sudamericano. Debido a los tiempos regulatorios de los procesos de quiebra, el juez a cargo del Juzgado Comercial correspondiente del Departamento Judicial de Mercedes, otorgó la planta en carácter de alquiler por un plazo de dos años para posibilitar el retorno inmediato de la actividad y la protección de los puestos de trabajo, evitando los extensos plazos que hubiese demandado tramitar la venta definitiva de los activos.
El plan de reactivación laboral contempla una primera dotación de 53 operarios que ingresarán de forma escalonada a la planta. La mitad de ese personal inicial se incorporará durante esta misma semana para el acondicionamiento técnico, mientras que el primero de julio se integrará la mitad restante para completar el equipo de producción del arranque. Se estima que la planta estará operativa y con productos aptos para la comercialización en un plazo de diez días, período en el cual se finalizarán las tareas de mantenimiento y las habilitaciones correspondientes, con especial foco en la seguridad de las calderas tras el extenso período de parálisis.
Líneas de producción y proyecciones de mercado
En la primera fase comercial, la fábrica centrará su actividad en el envasado en sistema Tetrapack para la comercialización de leche larga vida. Conforme se consolide la inserción en los canales de distribución, la firma proyecta extender la producción al formato de leche en sachet, seguido por la línea completa de yogures de la marca. Asimismo, Fenoglio adelantó que las metas a mediano plazo incluyen la reapertura de la sección de quesería, un sector que permanecía cerrado desde hacía varios años de la gestión anterior, cuya puesta en marcha permitirá además reactivar la fábrica de leche en polvo para procesar el suero de queso y generar otros subproductos estructurales.
El dirigente sindical concluyó destacando el acompañamiento de la conducción nacional del gremio, a cargo de Héctor Ponce, para sostener el conflicto en un contexto económico nacional complejo, caracterizado por el cese de actividades de diversos establecimientos industriales. El referente recordó que fue una lucha difícil que se inició cuando la fábrica ya no tenía materia prima, cartón ni insumos básicos, y estaba al borde del corte de los servicios esenciales de luz y gas, transformando esta jornada en un día de profunda alegría para toda la comunidad de Suipacha.