El cigarrillo electrónico

“Vapeadores: el hábito que preocupa cada vez más a los especialistas”

El reconocido neumonólogo Julio Herscovich alertó sobre el crecimiento del consumo de cigarrillos electrónicos en adolescentes, advirtió que no existe evidencia científica que los recomiende para dejar de fumar y sostuvo que el tabaquismo continúa siendo una de las principales causas de muerte prevenible en el mundo.-
martes, 2 de junio de 2026 · 08:00

Cada 31 de mayo se conmemora el Día Mundial Sin Tabaco impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), una fecha destinada a visibilizar los riesgos asociados al consumo de tabaco. 

En diálogo con LA RAZÓN, el Dr. Herscovich puso el foco en el avance del vapeo y los nuevos dispositivos electrónicos, especialmente entre jóvenes.

“El cigarrillo electrónico se ha ido perfeccionando con nuevos dispositivos, pero no hay evidencia que avale que sea un método recomendado para dejar de fumar”, afirmó el profesional, en línea con el posicionamiento de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), que tampoco recomienda su utilización como herramienta de cesación tabáquica.

Asimismo indicó que con el paso del tiempo, estos dispositivos incorporaron mayores cantidades de nicotina, lo que mantiene la dependencia. “El tabaquista conserva su adicción y no se ha demostrado que sea útil para dejar de fumar”, alertó.

 

Adolescentes 

Según indicó el profesional, estudios internacionales comprobaron que “entre un 13 y un 17% de los jóvenes que utilizan cigarrillo electrónico luego pasan al cigarrillo convencional o al tabaco calentado”.

Además, señaló que, aunque estos dispositivos no contienen las casi 7 mil sustancias tóxicas presentes en el cigarrillo convencional, sí poseen componentes perjudiciales para la salud respiratoria.

Entre ellos mencionó derivados de vitamina E vinculados al EVALI, una neumonitis química detectada que provocó decenas de muertes por insuficiencia respiratoria en pacientes jóvenes. La evidencia médica lo vincula con la inhalación de ciertas sustancias químicas utilizadas en los líquidos para vapear.

“Produce daño térmico por el calentamiento del aerosol y del vapor caliente que llega a la vía aérea”, explicó.

 

Una pandemia silenciosa

Sostuvo que en Argentina en materia de prevención se está “en deuda” con campañas sostenidas contra el tabaquismo y advirtió sobre la influencia de la industria tabacalera.

“Las tabacaleras y las provincias productoras de tabaco hacen su lobby”, cuestionó.

Recordó además que el tabaquismo provoca actualmente ocho millones de muertes anuales por consumo directo y un millón y medio más por exposición indirecta al humo.

“El cigarrillo será en 2030 la tercera causa de mortalidad en el mundo vinculada al EPOC”, señaló.

En ese sentido destacó algunas medidas impulsadas por la OMS orientadas a aumentar impuestos al tabaco, fortalecer campañas de concientización y ampliar los espacios libres de humo.

 

El rol del consultorio

Finalmente, remarcó la importancia del acompañamiento médico para abandonar el hábito.

“El 1 al 3% lo deja espontáneamente. Otro porcentaje lo logra con intervenciones simples, pero muchos pacientes necesitan tratamientos más intensivos”, explicó.

Según detalló, dejar de fumar implica abordar no sólo la dependencia física a la nicotina, sino también la adicción psicológica y gestual asociada al consumo.



 

Comentarios

2/6/2026 | 16:34
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Excelente medico