Seguridad vial
Entre discursos y demoras, el proyecto sobre motos sigue frenado en el Concejo
La iniciativa del concejal Juan Martín Etcheverría volvió a quedar en comisión, mientras crecen los cuestionamientos por la falta de respuestas ante el descontrol en el tránsitoEn un contexto donde el tránsito de motos continúa siendo motivo de preocupación en Chivilcoy, el proyecto impulsado por el concejal del unibloque Juan Martín Etcheverría volvió a quedar estancado en comisión, sin avances concretos tras su tratamiento en la mesa del pasado lunes.
La iniciativa, que propone medidas que -según su autor- han tenido resultados positivos en otras localidades, volvió a “cajonearse”, en medio de críticas hacia el oficialismo y el espacio Fuerza Patria, señalados por no habilitar su tratamiento en el recinto.
Concretamente el proyecto para luchar contra el descontrol del tránsito de las motos en la ciudad, tuvo el voto negativo del oficialismo para el ingreso al recinto, se abstuvo el Frente Patria, lo mismo que la concejal Rodríguez de Hacemos. Etcheverría logró el apoyo de La Libertad Avanza y Fuerza Chivilcoyano, pero no fue suficiente y el tema seguirá a “la buena de Dios”.
El episodio vuelve a poner en evidencia una tensión recurrente en el Concejo Deliberante: mientras el discurso público gira en torno a la seguridad, las herramientas concretas para abordar problemáticas específicas, como el tránsito de motos, quedan atrapadas en la lógica interna de los bloques.
Etcheverría no ocultó su malestar frente a esta situación. “Pareciera que ninguno de los bloques que se pelean por la seguridad avanzan por lo menos en intentar aplicar una medida exitosa en otras localidades”, expresó, dejando al descubierto la distancia entre las declaraciones y la acción legislativa.
El planteo no es menor. En distintos sectores de la ciudad, los reclamos por ruidos molestos, circulación sin control y situaciones de riesgo vinculadas a motocicletas se han vuelto frecuentes, generando un clima de creciente preocupación entre vecinos.
Sin embargo, lejos de traducirse en respuestas rápidas, el tratamiento del tema parece diluirse en discusiones políticas que postergan cualquier definición. El resultado: un proyecto que sigue en comisión y una problemática que, mientras tanto, continúa sin abordaje concreto.
La falta de avances reabre el debate sobre el funcionamiento del cuerpo deliberativo y la capacidad de los distintos espacios para consensuar medidas en temas sensibles. Porque, más allá de las diferencias partidarias, lo que está en juego es la posibilidad de dar respuesta a una demanda que lleva tiempo instalada en la agenda local.