Cultura
Macondo se reinventa: la lectura como punto de encuentro en tiempos de pantallas
La librería reabrió en un nuevo espacio frente a la Plaza Belgrano y refuerza su apuesta cultural. Talleres, presentaciones y gestión cultural buscan sostener el hábito lector y generar comunidad en torno a los libros.Con más de once años de trayectoria en la ciudad, la librería Macondo inauguró una nueva etapa con su traslado desde la esquina de Lavalle y Villarino hacia un local más amplio, ubicado en Pinto 238, frente a la Plaza Belgrano. El cambio no es solo físico: implica fortalecer el rol cultural del espacio en un contexto atravesado por la digitalización y el predominio de las pantallas.
Su dueño, Maximiliano Gesualdi, expresó su satisfacción y definió el espíritu del proyecto: “la intención es que sea un lugar de encuentro más allá de la venta de libros”. En ese sentido, remarcó el trabajo colectivo: “es posible junto a toda la gente que forma parte y participa, dando talleres, presentando libros, clientes y amigos”.
Un espacio para el encuentro
Lejos de limitarse a la comercialización, Macondo busca consolidarse como un punto de conexión social y cultural. “Es una apuesta interesante para el mundo en que vivimos, con la incidencia de las pantallas y celulares. En Macondo se potencian los vínculos, es muy fácil hacerlo: se encuentran dos o tres personas que no se conocen y enseguida conectan desde la lectura, con recomendaciones de libros y experiencias”, señaló Gesualdi.
El nuevo local permite ampliar la agenda de actividades y sostener esa dinámica. Talleres, presentaciones y encuentros apuntan a diversificar el acceso a la lectura.
Infancias lectoras
En relación al público, destacó la diversidad de edades, con énfasis en los más chicos: “hay de todas las edades, pero las infancias son un sector privilegiado como lectores de gran potencial. Queremos darle la importancia que se merece, tienen su mesa con los libros para poder disfrutar”.
La generación de espacios específicos se inscribe en una mirada a largo plazo, donde el hábito lector se construye desde edades tempranas.
Entre la cultura y la sostenibilidad
Sostener una librería independiente no está exento de dificultades. “Llevar adelante una librería implica el ingreso a la industria, no es fácil, el libro casi se convirtió en un elemento de lujo, aunque no debería de serlo. Es difícil, tiene sus altibajos, pero no es imposible, que la gente reconozca la importancia de la lectura y se acerque. Elegimos este camino y acá estamos”, afirmó.
Gestión cultural
Aparece como una herramienta clave para sostener el proyecto. Desde Macondo Cultura, el espacio amplía su alcance con propuestas que trascienden lo local. En esta oportunidad, se anunció la llegada de Alejandro Dolina con “La noche extraviada: los libretistas del mundo”, junto a Cora Barengo, el próximo 9 de mayo en la Agrupación Artística.
La recomendación, un ritual vigente
Entre las escenas cotidianas hay una que se repite. “La pregunta trillada es ‘Maxi, ¿me recomendás un libro?’, y reconoce que sí, por suerte ninguno se ha venido a quejar”, comentó entre risas.
En tiempos donde los algoritmos sugieren contenidos, el gesto de recomendar un libro cara a cara mantiene su valor. Allí, Macondo sostiene una de sus claves: transformar la lectura en experiencia compartida y sostener, desde lo local, un espacio activo para la cultura.