Sociedad
La salud chivilcoyana en crisis
Los últimos días dejaron una serie de siniestros viales de gravedad en la ciudad de Chivilcoy que tienen como denominador común una imagen que genera profunda preocupación: varias camas de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Municipal ocupadas por personas que, en algunos casos, están luchando por su vida. La situación no solo refleja la gravedad de los accidentes recientes, sino también la urgente necesidad de ampliar la infraestructura sanitaria.Detrás de cada uno de esos episodios hay historias personales, familias atravesadas por la angustia y un sistema de salud que vuelve a quedar en estado de alerta ante la reiteración de hechos que, en numerosos casos, podrían evitarse con mayor responsabilidad al volante y en la conducción de motocicletas.
Uno de los hechos ocurrió el domingo pasado, cuando dos motociclistas de nacionalidad boliviana impactaron contra un contenedor ubicado en la vía pública, en la calle Garibaldi. Ambos debieron ser trasladados de urgencia al Hospital Municipal y permanecen internados en la sala de cuidados intensivos, donde reciben asistencia médica permanente debido a la gravedad de las lesiones sufridas.
A ese episodio se suma el trágico accidente ocurrido el martes pasado, protagonizado por jóvenes que circulaban en un vehículo y que también debieron ser hospitalizados. Algunos de ellos continúan internados en terapia intensiva, en un estado delicado que mantiene en vilo a sus familias y allegados.
La reiteración de estos hechos en tan pocos días vuelve a abrir un debate que, aunque muchas veces se menciona, pocas veces logra sostenerse en el tiempo: el de la seguridad vial en la ciudad. Exceso de velocidad, distracciones al volante, falta de elementos de seguridad o maniobras imprudentes aparecen una y otra vez cuando se analizan este tipo de siniestros.
Pero más allá de las causas particulares de cada accidente, la situación actual deja al descubierto un dato que no puede pasar inadvertido: gran parte de las camas de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Municipal de Chivilcoy se encuentran ocupadas por personas que resultaron heridas en accidentes de tránsito.
Esto no solo refleja la gravedad de los hechos ocurridos recientemente, sino que también evidencia el fuerte impacto que este tipo de situaciones genera sobre el sistema de salud local, que debe responder de manera inmediata ante emergencias de alta complejidad.
En este contexto, vuelve a instalarse un tema que desde hace tiempo genera preocupación en distintos sectores de la comunidad: la capacidad sanitaria de la ciudad para enfrentar situaciones críticas cuando se producen varios hechos graves en simultáneo.
El cierre del Instituto Médico de la ciudad (IMO) significó una pérdida importante para el sistema de salud local. Con su cierre se redujo considerablemente la disponibilidad de infraestructura sanitaria privada, lo que en muchos casos deriva en una mayor demanda sobre el hospital público.
Frente a esta realidad, distintos sectores de la comunidad coinciden en que resulta indispensable comenzar a avanzar en gestiones concretas que permitan ampliar la infraestructura sanitaria de la ciudad y fortalecer el sistema de atención ante emergencias.
En ese sentido, también surge como alternativa que el Municipio pueda analizar la implementación de distintos incentivos o beneficios para centros de salud privados, clínicas o grupos médicos de la región que evalúen radicarse en Chivilcoy.
Herramientas como facilidades impositivas, acompañamiento en la gestión de habilitaciones o incluso la cesión de espacios podrían transformarse en instrumentos clave para fomentar inversiones en el área sanitaria y ampliar la infraestructura disponible en la ciudad.
Cuando los siniestros viales se multiplican, como ha ocurrido en los últimos días, la presión sobre el hospital se vuelve evidente. Camas de terapia intensiva ocupadas, equipos médicos trabajando al límite y familias esperando noticias en momentos de extrema incertidumbre forman parte de una escena que se repite con demasiada frecuencia.
Contar con más infraestructura sanitaria, más camas de internación y más unidades de terapia intensiva permitiría descomprimir la demanda que hoy recae casi exclusivamente sobre el hospital público.
La salud pública cumple un rol fundamental, pero también es cierto que el funcionamiento equilibrado entre el sistema público y el privado resulta clave para garantizar una atención adecuada en ciudades con una población en crecimiento y con una dinámica cada vez más intensa en materia de tránsito y movilidad.
Cada accidente es mucho más que una estadística. Son vidas que cambian en cuestión de segundos, familias que pasan horas interminables detrás de una puerta de terapia intensiva y profesionales de la salud que trabajan contrarreloj intentando salvar vidas.
Por eso, la realidad que hoy atraviesa el Hospital Municipal funciona también como un fuerte llamado de atención para toda la comunidad. Conducir con prudencia, respetar las normas de tránsito, utilizar casco y cinturón de seguridad, evitar el uso del celular al manejar y reducir la velocidad no son simples recomendaciones, son decisiones que pueden marcar la diferencia entre llegar a destino o protagonizar una tragedia.
Mientras varias camas de terapia intensiva del Hospital Municipal permanecen ocupadas por víctimas de siniestros viales, la reflexión se vuelve inevitable. La prevención, la responsabilidad al conducir y el fortalecimiento del sistema sanitario local aparecen como desafíos urgentes para una ciudad que, en los últimos días, volvió a ver de cerca las consecuencias más duras de los accidentes de tránsito.