Reclamos vecinales por infraestructura y servicios
A casi un año de la rotura, el puente de Avellaneda y Líbano sigue sin repararse
El cruce permanece vallado de manera precaria y sólo permite el paso de motos y bicicletas. Vecinos denuncian falta de iluminación, residuos acumulados y escasa respuesta municipal pese a los reiterados pedidos.El deterioro del puente ubicado en la intersección de avenida Avellaneda y Líbano, detrás del Club Atlético Huracán, continúa generando preocupación y malestar entre residentes del sector, que desde hace casi un año reclaman una solución definitiva sin obtener respuestas concretas.
El 9 de marzo del año pasado LA RAZON dio cuenta de la rotura de la estructura. A punto de cumplirse un año de aquel problema, el puente aún no fue reparado y el paso permanece restringido con vallas precarias y algunas maderas colocadas de forma provisoria, lo que sólo permite la circulación de motos y bicicletas.
Se trata de una zona muy transitada de Chivilcoy, utilizada a diario por vecinos que se desplazan hacia el corralón municipal, viviendas cercanas y distintos puntos del barrio. La falta del cruce vehicular obliga a realizar desvíos y complica especialmente a quienes necesitan trasladarse por trabajo o realizar tareas cotidianas.
Además del problema estructural, el lugar presenta otras falencias que incrementan el malestar. El canal que corre bajo el puente —encargado de desagotar parte de la ciudad— se encuentra con abundante vegetación. Varios metros de cañaveral. Según señalaron residentes, en caso de lluvias importantes el escurrimiento del agua podría volverse más lento de lo normal, aumentando el riesgo de anegamientos.
A esto se suman sectores con escasa o nula iluminación, acumulación de residuos y contenedores desbordados, un combo que, aseguran, afecta la calidad de vida del barrio.
José, vecino de la zona, se acercó a dialogar con este medio para expresar su inquietud. Señaló que se realizaron “cientos de reclamos” para que se repare el puente y se mejoren las condiciones generales del sector, pero hasta el momento no obtuvieron respuestas. También remarcó la falta de luminarias y consideró que quienes viven detrás del club Huracán “están olvidados por el Municipio”.
Los vecinos coinciden en que la situación se ha prolongado demasiado tiempo. Mientras tanto, el cruce continúa improvisado, el canal sin mantenimiento adecuado y los servicios básicos sin regularizarse, en un sector que, pese a su movimiento diario, sigue esperando obras concretas.