En el parque de diversiones que está en Ortiz y Carlos Gardel
Un hierro cayó de un juego y lesionó a un vecino, denuncian falta de controles de la Municipalidad
Sebastián Teijeiro sufrió un corte en la cabeza mientras acompañaba a su hija en los “autitos chocadores”. Recibió cinco puntos y reclamó inspecciones municipales para prevenir accidentes graves.Un accidente ocurrido en un parque de diversiones itinerante volvió a encender la alarma por la falta de controles de seguridad sobre este tipo de atracciones que se instalan de manera temporal en Chivilcoy y son concurridas mayormente por familias y niños.
Sebastián Teijeiro resultó herido el domingo por la noche cuando un hierro se desprendió de la estructura de los “autitos chocadores” ubicados en el predio montado en la intersección de las avenidas Ortiz y Carlos Gardel. El elemento le impactó de lleno en la cabeza y le provocó un profundo corte por el que debieron aplicarle cinco puntos de sutura.
El vecino relató lo sucedido durante una entrevista con el programa “Buenos Días” de Radio Chivilcoy. Según contó, había ido con su hija y familiares para disfrutar del parque. Tras subir a algunos juegos, la niña quiso utilizar los autitos chocadores.
“De repente se cayó un fierro, no lo vi porque me pegó en la cabeza y me atontó. Cuando me toque con la mano era todo sangre”, explicó. De acuerdo con lo que le indicaron sus acompañantes, se trataba de un caño macizo de unos 40 centímetros que cayó desde la parte superior de la estructura metálica.
Su hija se encontraba sentada a su lado dentro del mismo vehículo. “Pasó muy cerca. Gracias a Dios no la agarró a ella. Si le pegaba a un nene, lo mata”, advirtió con crudeza.
Tras el impacto, personal del lugar llamó a emergencias y fue trasladado al Hospital Municipal de Chivilcoy, donde recibió curaciones, puntos de sutura y estudios de control. “Me atendieron muy bien, estoy agradecido”, señaló.
Más allá de la asistencia médica y del compromiso del dueño del parque de hacerse cargo de los gastos, Teijeiro hizo especial hincapié en lo que considera una falla previa, la ausencia de inspecciones rigurosas por parte del Estado local.
“La municipalidad tiene que ir a revisar cómo están estos juegos cuando llegan. No puede ser que se desprenda un fierro arriba de la gente”, reclamó, al tiempo que pidió controles técnicos antes de habilitar el funcionamiento de cada atracción.
El hecho expone una problemática que surge después de estos accidentes, la necesidad de que el Municipio refuerce las habilitaciones, verifique estructuras, anclajes y mantenimiento, y realice supervisiones periódicas en parques itinerantes. Se trata de espacios pensados para el esparcimiento familiar, pero donde una falla mecánica o estructural puede derivar en consecuencias mucho más graves.
En este caso, el golpe terminó en cinco puntos y reposo médico. Sin embargo, el propio damnificado remarcó que la historia pudo ser distinta. El reclamo es claro, más controles para evitar que un momento de recreación termine en una tragedia.