Por salarios adeudados y falta de respuestas
Nueva medida de fuerza del personal de la Clínica IMO
Carteles en el frente del edificio visibilizan el reclamo por sueldos atrasados, aportes impagos y ausencia de cobertura laboral. El Ministerio de Trabajo volvió a infraccionar a la conducción por incumplimiento.Una nueva medida de fuerza comenzó en la Clínica Instituto Médico del Oeste (IMO), donde trabajadores decidieron profundizar las protestas ante la falta de pago de salarios, aportes previsionales y respuestas concretas por parte de la conducción del establecimiento, en un conflicto que se arrastra desde hace meses y que mantiene en alerta a todo el personal.
Durante las últimas horas, el reclamo se hizo visible con la colocación de carteles en el frente del edificio. Las leyendas reflejan el malestar y la situación que atraviesa el plantel: “Los sueldos atrasados también enferman”, “Queremos cobrar y queremos que nos paguen. Quién es el director médico. Sin ART, sin obra social, sin aportes, sin respuestas”, entre otras consignas que exponen con crudeza la incertidumbre laboral.
El eje del conflicto continúa siendo el incumplimiento en el pago de haberes. Según denuncian empleados de distintas áreas, se debe medio haber del mes de noviembre, diciembre, enero, segundo aguinaldo y bonos de sanidad correspondiente al 2025.
Frente a este escenario, el personal resolvió implementar un nuevo cese de actividades y mantenerse en estado de alerta, al considerar agotadas las instancias de diálogo sin resultados concretos. “Estamos cansados de no cobrar y de no tener respuestas”, señalaron desde el sector.
Días atrás, el Ministerio de Trabajo bonaerense volvió a intervenir en la clínica y, según trascendió, infraccionó una vez más a los directivos por incumplir compromisos de pago asumidos previamente, en el marco de inspecciones destinadas a constatar la regularización de los salarios adeudados. En esa oportunidad también estuvieron presentes representantes del gremio de la Sanidad de nuestra ciudad.
De acuerdo a versiones del gremio, desde la conducción del IMO se habría planteado que recién en marzo podrían abonar parte de la deuda acumulada. Esa posibilidad, sin precisiones ni garantías, profundizó el malestar del personal, que considera inviable continuar trabajando en esas condiciones.
El conflicto no es nuevo. Desde el año pasado se registran reclamos por atrasos salariales, precarización laboral y falta de definiciones institucionales, incluso con cuestionamientos sobre la conducción médica y administrativa del establecimiento. La falta de comunicación formal y de un plan de gestión claro alimenta la incertidumbre puertas adentro.
La crisis también genera preocupación en la comunidad, ya que el IMO es uno de los principales prestadores privados de salud de Chivilcoy. La reducción de servicios y la inestabilidad del plantel podrían repercutir en áreas sensibles como guardia, internación y atención de pacientes crónicos.
Mientras tanto, los carteles en la fachada y la nueva medida de fuerza reflejan un mensaje directo: el personal exige cobrar lo adeudado, recuperar sus derechos laborales y contar con certezas sobre el futuro de la clínica. Hasta que eso ocurra, el conflicto sigue abierto.