Verano 2026

Proteger la piel del sol, una decisión de salud a largo plazo

La radiación ultravioleta, fotoenvejecimiento y prevención: por qué el cuidado solar es clave incluso más allá del verano. En este contexto, la protección solar deja de ser una cuestión estética para consolidarse como una práctica preventiva de salud. El uso diario de protector y/o bloqueador solar como una herramienta preventiva eficaz.-
miércoles, 4 de febrero de 2026 · 18:51

Durante el verano, la exposición solar aumenta de manera significativa y con ella los riesgos para la salud de la piel. No se trata solo de quemaduras visibles: la radiación ultravioleta (UV) genera daños acumulativos que pueden manifestarse años después, desde envejecimiento prematuro hasta cáncer de piel. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición reiterada sin protección puede provocar alteraciones en el ADN de las células cutáneas, lesiones oculares como cataratas y debilitamiento del sistema inmunológico. Estos efectos se potencian en regiones donde los índices de radiación son elevados, como ocurre en gran parte del territorio argentino durante los meses estivales.

 

El sol hoy: capa de ozono y radiación UV


Si bien los organismos internacionales coinciden en que la capa de ozono muestra signos de recuperación progresiva desde la implementación del Protocolo de Montreal, esto no implica una disminución inmediata del riesgo. La radiación UV que llega a la superficie terrestre sigue siendo alta, especialmente en el hemisferio sur. En verano, el Índice UV suele ubicarse en rangos altos o muy altos, lo que significa que el daño en piel y ojos puede producirse en pocos minutos de exposición sin protección.

Un dato clave: hasta el 80 por ciento de la radiación ultravioleta atraviesa las nubes. Esto implica que, aun en días nublados o con temperaturas moderadas, la piel continúa expuesta y requiere cuidado.

 

Fotoenvejecimiento: el daño que no se ve de inmediato


Es el envejecimiento prematuro de la piel causado por la exposición crónica al sol. Se manifiesta con manchas, pérdida de elasticidad, arrugas profundas y textura áspera. A diferencia del envejecimiento cronológico, este proceso es prevenible en gran medida mediante hábitos adecuados de protección solar sostenidos en el tiempo.

Desde LA RAZÓN consultamos a la dermatocosmiatra Gisela Caprile, quien subraya que la prevención comienza por conocer el propio tipo de piel. “Es fundamental diferenciar qué tipo de piel tenemos y, en casos de alergias, piel sensible, rosácea u otras afecciones, estar atentos a utilizar protección solar durante las 24 horas”, explica.

“El uso de protector solar se recomienda durante todo el año, atento a la prevención del cáncer de piel y a los signos de envejecimiento. La exposición permanente a los rayos ultravioletas sin protección es un peligro latente”, advierte la profesional.

 

Bloqueador y protector solar: diferencias clave


Caprile detalla que no todos los productos actúan del mismo modo. “Como su nombre lo indica, el bloqueador solar literalmente bloquea los rayos ultravioletas al formar un escudo físico, mientras que el protector solar los absorbe”, explica.

“El bloqueador es una forma física de defenderse de los rayos UV. Se asienta sobre la piel y actúa como barrera, reflejando los rayos del sol e impidiendo que penetren. Algunos lo conocen también como protector solar físico”, agrega.

En cuanto al protector solar, señala: “Es el tipo más utilizado y funciona como una defensa química que penetra en la piel. Filtra, absorbe y protege de los rayos UV antes de que lleguen y dañen las capas dérmicas. Mantiene fuera a la mayoría de los rayos, pero deja entrar algunos”.

Respecto al modo de uso, precisa que el protector solar debe aplicarse entre 20 y 30 minutos antes de la exposición, mientras que el bloqueador puede colocarse minutos antes, ya que permanece en la superficie de la piel.

 

Lo que el protector no hace


“Es importante aclarar que el protector solar no protege de la insolación ni del golpe de calor”, remarca Caprile. “Debe ser para radiaciones ultravioletas A (UVA) y B (UVB). Una vez aplicado, tarda entre 10 y 15 minutos en actuar, de allí la importancia de colocarlo previo a iniciar la exposición”.

En pieles sensibles o con patologías cutáneas como rosácea o tendencia alérgica, la recomendación es evitar productos con fragancias y optar por bloqueadores solares. Ante cualquier duda, la consulta médica resulta clave.

 

¿Hay mayor conciencia en el uso del protector solar?


“Sí, hay una mayor conciencia, sobre todo a partir del aumento de información sobre el fotoenvejecimiento”, observa Caprile. En cuanto a los hábitos, señala diferencias claras: “Las mujeres y los niños son los grupos con mayor adopción del protector solar. Los jóvenes presentan tasas más bajas de uso diario, mientras que los hombres, durante el último año, realizaron más consultas, lo que indica que el protector empieza a incorporarse como parte del cuidado cotidiano anual”.

“Desde nuestros gabinetes insistimos permanentemente en el uso de protectores”, enfatiza. En este sentido, cabe mencionar a la Dra. Gabriela Machado como médica especialista ante cualquier inquietud (@ahorasi.estetica) .
 

Recomendaciones básicas de cuidado solar


Evitar la exposición directa al sol entre las 10 y las 15 horas. Usar lentes de sol, gorros, sombreros y ropa adecuada. Aplicar protector solar, incluso en días nublados. Colocar el producto antes de la exposición y reaplicar cada dos horas.


 

 

Comentarios

5/2/2026 | 07:41
#0
hace muchos años la gente de campo trabajaba de sol a sol y tenían mas salud que hoy. el protector envenena o.... están haciendo algo que el sol sea enfermizo. o.....las dos cosas