Cuenta regresiva
El PJ de Chivilcoy ante el abismo de la división: ¿habrá unidad o batalla en las urnas?
Con el domingo como fecha límite para reservar listas, el oficialismo de Constanza Alonso y el bloque kicillofista liderado por Luciano Dellepiane miden fuerzas en una semana cargada de hermetismo y negociaciones de último minuto.Esta es una semana de "reloj de arena" para el peronismo chivilcoyano. Con el domingo 8 de febrero como fecha límite para la reserva de listas, el Partido Justicialista local se encuentra en una encrucijada que definirá no solo su conducción interna, sino su competitividad de cara al futuro.
PJ Chivilcoy: ¿Unidad de cartón o interna para ordenar la casa?
El peronismo de Chivilcoy atraviesa sus horas más determinantes. Mientras el calendario corre implacable hacia el próximo domingo, la pregunta que recorre las unidades básicas es una sola: ¿Habrá síntesis o las urnas dirimirán las diferencias el próximo mes de marzo?
Hasta el momento, el tablero muestra dos movimientos claros, pero con ritmos distintos.
El Kicillofismo picó en punta
La novedad más fuerte de las últimas horas fue el paso al frente del sector que se referencia en el gobernador Axel Kicillof. Con la reserva de lista ya efectuada, este bloque -con Luciano Dellepiane a la cabeza y nombres de peso como Poggio, Kholi, Alvarez, Antonelli y Barrionuevo- envió un mensaje contundente: no están dispuestos a ser meros espectadores de una conducción cerrada.
Este armado busca oxigenar la estructura partidaria, apoyándose en la gestión provincial y en una construcción que intenta despegarse de las dinámicas tradicionales de la última década en el distrito.
El oficialismo y el peso de la conducción
Del otro lado, el oficialismo partidario liderado por Constanza "Coty" Alonso mantiene el hermetismo propio de quien tiene la responsabilidad de conducir. Para Alonso, el desafío es doble: mantener la centralidad que ha construido en los últimos años y, al mismo tiempo, decidir si abre el juego para evitar una fractura que podría dejar esquirlas difíciles de barrer de cara a las generales.
Los escenarios posibles
La política, dicen, es el arte de lo posible. De acá al domingo, los teléfonos arderán bajo tres hipótesis:
La Unidad "In Extremis": Un acuerdo de última hora que integre a los sectores de Dellepiane en una lista de consenso. Sería la opción de menor costo inmediato, pero quizás la que deje más tensiones irresueltas bajo la alfombra.
La Interna Integradora: Ir a elecciones en marzo de manera civilizada. Para muchos, esto sería lo más sano: que el afiliado decida quién conduce y que, tras el escrutinio, "el que gana conduce y el que pierde acompaña".
La Ruptura Expuesta: Que la falta de acuerdo derive en una batalla administrativa y política que profundice la grieta interna, alejando al PJ de los problemas reales de los vecinos de Chivilcoy.
El dato: La reserva de la lista kicillofista ya es un hecho administrativo. Esto le quita margen de maniobra al oficialismo para ignorar el reclamo de apertura: ahora, para que haya lista única, hay que sentarse a negociar con papeles sobre la mesa.
Una semana clave
El peronismo local se juega mucho más que una presidencia de partido. Se juega la capacidad de volver a ser una opción de gobierno sólida frente a un escenario local que siempre le ha sido esquivo cuando se presenta dividido.
¿Primará el pragmatismo de la unidad o la necesidad de una renovación por las urnas? El domingo a las doce de la noche tendremos la respuesta.