Menores que delinquen
Tiene 16 años, robó dos motos e ingresó a la Comisaría dos veces en menos de seis horas
El adolescente ingresó dos veces a la Comisaría Primera en el mismo día, tras procedimientos del GTO que permitieron recuperar las dos motos que había robado. Esto sucedió durante la jornada de ayer. Los dos motovehículos habían sido denunciados ayer y fueron devueltos a sus propietarios.-La reiteración de delitos cometidos por menores de edad vuelve a poner en foco una problemática que se consolida con datos concretos.
Desde el lunes 5 de enero, se registraron en Chivilcoy al menos un robo diario de motocicletas protagonizado por adolescentes, con edades que oscilan entre los 12 y los 16 años. Cabe remarcar que, en todos estos casos recientes, los rodados fueron recuperados tras tareas investigativas del Gabinete Técnico Operativo (GTO) de la Policía Comunal, a cargo del comisario inspector Dardo Cabrera.
Puntualmente el episodio ocurrido este jueves 8 de enero resume con crudeza la situación: un menor de 16 años ingresó en dos oportunidades a la Comisaría Primera en calidad de aprehendido, con una diferencia de menos de seis horas entre un procedimiento y otro, para luego ser entregado a sus progenitores por disposición judicial.
Dos robos, dos ingresos, el mismo día
El primer procedimiento se concretó en la intersección de Bouchardo y calle 10, donde el personal policial aprehendió al adolescente y secuestró una motocicleta Honda CG 150 Titan, color roja, que registraba pedido de secuestro en una causa caratulada “hurto de motocicleta”, con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 6 del Departamento Judicial de Mercedes, con fecha 7 de enero.
Horas más tarde, tras nuevas tareas investigativas realizadas por el GTO junto al Centro Multiagencia 911, el mismo menor volvió a ser aprehendido en calles 22 y 13. En esa oportunidad, circulaba en una motocicleta Honda Wave denunciada el día anterior como sustraída, en el marco de una causa caratulada “hurto agravado de motovehículo dejado en la vía pública”, también con intervención de la UFI y J Nº 6.
En ambos casos, el adolescente fue notificado de la formación de la causa y entregado a su progenitora.
Antecedentes y reiteración
Según se informó oficialmente, el joven posee frondosos antecedentes por delitos contra la propiedad, incluyendo robos y hurtos de bicicletas y motocicletas. Registra múltiples ingresos a las dependencias policiales y, en ocasiones anteriores, llegó a ser alojado en un centro de detención para menores, siendo posteriormente puesto en libertad por la Justicia minoril y entregado en guarda a su madre.
La reiteración de conductas delictivas en lapsos tan breves vuelve a exponer los límites del sistema de abordaje penal juvenil vigente.
El marco legal
En la provincia de Buenos Aires rige el Régimen Penal Juvenil establecido por la Ley Nacional 22.278. Los menores de 16 años son inimputables, mientras que los adolescentes de entre 16 y 17 años pueden ser sometidos a proceso penal, aunque con un régimen especial que prioriza medidas tutelares y socioeducativas. En la práctica, esto implica que, aun frente a delitos reiterados contra la propiedad, la privación de la libertad suele ser excepcional y de corta duración.
Este encuadre legal genera un escenario en el que las fuerzas de seguridad logran esclarecer los hechos y recuperar los bienes sustraídos, no obstante los menores suelen reincidir en la mayoría de los casos tal como se vislumbra con los datos estadísticos en nuestra ciudad, en consonancia con otras localidades de la región y de la provincia, coincidiendo en una problemática generalizada.
Accionar policial y una pregunta abierta
Desde la Secretaría de Seguridad, Néstor Dabi destacó el trabajo del personal policial, subrayando que “las investigaciones permiten recuperar motos sustraídas en pocas horas”, fruto del despliegue operativo y la articulación entre áreas.
Sin embargo, la frecuencia de los hechos descriptos, interpela al conjunto del tejido social, al sistema judicial y a las políticas de contención y prevención. La estadística conocida esta semana —que indica que el 90% de los delitos cometidos en 2025 en Chivilcoy involucraron a menores— encuentra en este caso un correlato concreto: un adolescente que, en menos de seis horas, volvió a delinquir y a ingresar a una comisaría.
La pregunta que queda abierta excede lo policial y apunta al fondo del problema: qué respuestas puede y debe dar el Estado ante una problemática que evidencia una delincuencia juvenil, cada vez más temprana, reiterada y visible.