Ganadería

Se refuerzan controles y se reafirma vacunación

Las nuevas políticas sanitarias buscan proteger el sector ganadero argentino, clave para la economía nacional y las exportaciones.
viernes, 9 de enero de 2026 · 08:00

Ante la necesidad de proteger la producción ganadera nacional y garantizar la sanidad animal, las autoridades correspondientes han anunciado un paquete de medidas que incluye el refuerzo de controles sanitarios y la reafirmación de la vacunación anual obligatoria contra el carbunclo bacteridiano en bovinos. Paralelamente, se ha confirmado que la campaña de vacunación contra la aftosa se desarrollará en dos etapas durante este año: la primera entre marzo y abril, y la segunda entre junio y julio.

El carbunclo bacteridiano es una enfermedad infecciosa causada por Bacillus anthracis, que afecta principalmente a bovinos, aunque también puede comprometer a otras especies animales y, en casos raros, al ser humano. Se caracteriza por provocar lesiones cutáneas, sistémicas o respiratorias, y puede generar importantes pérdidas económicas para los productores debido a la mortalidad de animales y restricciones comerciales.

Las autoridades sanitarias han destacado que la vacunación anual es la medida más efectiva para prevenir la enfermedad. Las vacunas disponibles en el mercado, como Carbovac o las ofrecidas por laboratorios nacionales como Agropharma y Coopers, contienen esporas atenuadas de la cepa Max Sterne, que generan inmunidad en los animales a partir de los 8-12 días posteriores a la aplicación. La dosis recomendada para bovinos es de 2 ml vía subcutánea, y se recomienda incorporar a los animales jóvenes a partir de los 2-3 meses de edad en los planes de vacunación. En zonas de alta incidencia, incluso se pueden considerar dos o tres aplicaciones anuales.

Además de la vacunación, se intensificarán los controles en establecimientos ganaderos, caminos de tránsito de ganado y puntos de comercialización. Los productores y veterinarios deben estar atentos a los signos clínicos de la enfermedad y realizar la notificación obligatoria ante cualquier sospecha, acudiendo a las oficinas del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) o comunicándose a través de los canales oficiales disponibles en su página web.

El SENASA, organismo responsable de ejecutar las políticas nacionales de sanidad animal, ha enfatizado que estas acciones buscan no solo proteger la salud de los animales, sino también mantener la credibilidad del sector ganadero argentino en los mercados internacionales, donde los estándares sanitarios son cada vez más exigentes.

Por otro lado, la aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a animales de cascos bipartidos, entre los que se encuentran los bovinos, suinos, ovinos y caprinos. Causada por un virus de la familia Picornaviridae, género Aphthovirus, puede generar vesículas en la boca, focinho, cascos y tetas, así como fiebre, pérdida de apetito y disminución de la producción lechera. Aunque raramente fatal en adultos, puede causar mortalidad en animales jóvenes y tener un impacto económico significativo debido a la interrupción de la producción y los cierres comerciales.

Según el plan anunciado, la primera etapa de vacunación contra la aftosa se llevará a cabo entre marzo y abril, y la segunda entre junio y julio. Esta estrategia de dos aplicaciones busca garantizar una protección duradera en el ganado, teniendo en cuenta el ciclo epidemiológico del virus y las condiciones climáticas que pueden influir en su diseminación.

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