Vecinos denuncian abandono sanitario
Cloacas a cielo abierto ponen en riesgo la salud de los vecinos
Desde hace tiempo, una pérdida constante de desechos cloacales afecta una zona de la calle 90, entre Padre Zacarías y Basso Dastugue. El derrame recorre zanjas y calles de tierra, genera olores insoportables y representa un grave peligro sanitario, sin que hasta el momento exista una respuesta concreta de la empresa responsable del servicio.Desde la red de cloacas emanan de manera permanente desechos cloacales que se acumulan sobre una vereda ubicada en la calle 90, entre Padre Zacarías y Basso Dastugue, configurando un escenario alarmante para quienes residen y transitan por el sector. El rebalse no sólo cubre la vereda, sino que además llena una zanja, cruza la calle y se extiende varios metros sobre una arteria de tierra, profundizando el deterioro ambiental y urbano.
El impacto es cotidiano y directo. Los olores nauseabundos hacen prácticamente imposible permanecer en el lugar, una situación que se agrava durante los días de altas temperaturas, cuando los residuos se descomponen con mayor rapidez y convierten el área en un foco potencial de enfermedades. Vecinas y vecinos aseguran que la convivencia se volvió insostenible.
A este panorama se suman riesgos concretos para la salud y la seguridad. Los líquidos cloacales salpican a vehículos y motocicletas que circulan por la zona, exponiendo a conductoras, conductores y peatones al contacto con material contaminado. También hay niñas y niños que juegan en las inmediaciones, así como animales que transitan libremente y luego ingresan a los domicilios, lo que incrementa la posibilidad de contagios y afecciones sanitarias.
Según relatan las personas afectadas, los reclamos fueron realizados en reiteradas oportunidades ante la empresa prestataria, sin obtener respuestas ni soluciones definitivas. No hubo reparaciones efectivas ni tareas de saneamiento que permitan revertir una problemática que se mantiene en el tiempo y que continúa agravándose.
La falta de intervención no sólo evidencia una preocupante desatención del servicio, sino que también expone a la comunidad a un riesgo innecesario y evitable. La presencia de desechos cloacales en la vía pública vulnera normas básicas de salubridad, compromete el ambiente y deteriora la calidad de vida de todo el barrio.
El llamado es claro y urgente. Las vecinas y los vecinos exigen que la empresa prestataria asuma de manera inmediata su responsabilidad y ejecute las obras necesarias para reparar la red cloacal, limpiar el sector afectado y garantizar condiciones sanitarias dignas.
Asimismo, se solicita la intervención de las autoridades municipales para que fiscalicen, intimen y controlen el cumplimiento de estas obligaciones.
La comunidad advierte que no se trata de una molestia menor, sino de un problema de salud pública que requiere respuestas inmediatas. Cada día de demora profundiza el riesgo sanitario y refuerza la sensación de abandono.
La solución de este problema no puede seguir postergándose.