Reconocimiento
Charco Maradei visitó a Pablo Grillo: el fotógrafo que casi muere cubriendo una protesta
El escultor chivilcoyano, junto al concejal Fernando Poggio, llevó una escultura de su autoría, en reconocimiento al fotógrafo, gravemente herido por una cápsula de gas lacrimógeno en la marcha de jubilados frente al Congreso. La visita fue emotiva y reafirma el reclamo por justicia y respeto al derecho a protestar.En un hospital de la Ciudad de Buenos Aires, Pablo Nahuel Grillo, fotógrafo independiente de 35 años, recibió el miércoles pasado, la visita del escultor chivilcoyano José “Charco” Maradei y del concejal Fernando Poggio. Allí los recibió, junto a su padre, con un gesto cargado de agradecimiento y emoción por la obra que Maradei le acercó: una escultura inspirada en la imagen del propio Grillo en el momento en que fue herido durante una manifestación.
La pieza, construida en cemento con el detalle de la escena captada por la cámara -Grillo agachado detrás de un cajón en llamas- representa un homenaje a su labor y a quienes arriesgan su vida para documentar hechos de interés público.
El momento del encuentro fue descrito por Maradei como “muy lindo y emotivo”, destacando la recuperación gradual del fotógrafo -aunque todavía en rehabilitación tras una lesión severa- y la calidez con que él y su familia los recibieron en el hospital porteño, donde permanece internado.
El hecho que marcó un antes y un después
El 12 de marzo de 2025, frente al Congreso de la Nación Argentina, miles de jubilados se movilizaban exigiendo mejores condiciones y el restablecimiento de medicamentos gratuitos, cuando el operativo policial escaló en violencia y terminó en una represión que dejó decenas de heridos y más de un centenar de detenidos.
Mientras documentaba las protestas con su cámara, Grillo fue impactado en la cabeza por una cápsula de gas lacrimógeno lanzada por un efectivo de la Gendarmería, en un disparo realizado a corta distancia y en ángulo horizontal, contraviniendo los protocolos de uso seguro.
El impacto fue tan grave que le provocó una fractura de cráneo, pérdida de masa encefálica y lo dejó luchando por su vida en terapia intensiva durante semanas. El fotógrafo fue sometido a múltiples cirugías cerebrales para intentar salvarlo y su recuperación es prolongada y difícil.
Una recuperación en curso
A lo largo de los meses siguientes, la evolución de Grillo osciló entre avances y retrocesos, con noticias públicas sobre leve mejoría y progresos en su capacidad de movimiento, pero también informes de que aún debía someterse a nuevas intervenciones quirúrgicas para estabilizar su estado neurológico y enfrentar complicaciones propias de una lesión tan grave.
Los detalles de su estado de salud siempre fueron tratados con cautela por su familia y entorno médico, que resaltan cada pequeño paso como un motivo de esperanza: desde abrir los ojos al estímulo, hasta hablar, moverse y reconocer a sus seres queridos.
Un símbolo de la lucha por los derechos a la protesta y a la libre cobertura periodística
El caso de Pablo Grillo trascendió el ámbito local para convertirse en un símbolo de la discusión sobre el uso de la fuerza estatal contra manifestantes y trabajadores de prensa en Argentina. Organizaciones internacionales como el Committee to Protect Journalists exigieron a las autoridades que investiguen exhaustivamente el caso y garanticen que los miembros de la prensa puedan ejercer su labor sin temor a sufrir ataques o represalias.
La visita de Maradei y Poggio, más allá de lo personal y afectivo, se inserta en ese marco: mantener vivo el reclamo por justicia, acompañar a quien pagó un precio altísimo por hacer su trabajo y reivindicar la labor de los fotógrafos en contextos de conflicto.
Para Maradei, la escultura no es solo un objeto artístico, sino “una forma de honrarlo a él y a todos los que, con su cámara, ponen el cuerpo para mostrar la realidad que otros prefieren ocultar”.
Finalmente Charco se mostró muy agradecido por la atención y la deferencia de la familia Grillo, que a 24 horas de su visita insistió en agradecerle su escultura, el gesto de reconocer su trabajo, la invitación a que visite Chivilcoy y hasta el pedido de las fotos que tomaron para publicar en las redes de la familia Grillo.