Sanidad animal
SENASA cambia estrategia de vacunación y hace obligatoria la identificación electrónica de bovinos
SENASA comenzará su plan de lucha contra la fiebre aftosa, mientras que desde principios de enero entró en vigencia la identificación electrónica obligatoria para bovinos.Así lo confirmó José Dayraut, coordinador de sanidad animal de la Región Norte de SENASA, quien explicó que ambos cambios buscan fortalecer la salud de los rebaños y mejorar la competitividad del sector ganadero.
Si bien la vacunación contra la enfermedad se viene realizando desde hace tiempo, este año se ajusta la estrategia para hacerlo más eficiente. La región mantendrá dos campañas anuales, pero con modificaciones clave: la primera, de carácter total, arrancará a principios de marzo y cubrirá todas las categorías de animales. La segunda, que antes se desarrollaba en octubre, se adelanta a junio y se centrará en terneros y terneras.
"La decisión se basa en los estudios de inmunidad que realizamos: los animales que recibieron dos o más dosis tienen protección por al menos un año, por lo que no tiene sentido revacunar a todas las categorías en la segunda campaña", detalló Dayraut. Con este ajuste, los terneros vacunados en junio recibirán su segunda dosis, asegurando su cobertura hasta marzo del próximo año, mientras que otras categorías como novillos y vaquillonas cuentan ya con la protección necesaria.
La tarea de vacunar corre a cargo de entes sanitarios locales, bajo la fiscalización de SENASA. Para poder participar, los vacunadores deben contar con acreditación: la primera capacitación es presencial, y ya se programó un curso para el 5 de marzo en la región; la vigencia es de tres años, y luego las reacreditaciones se pueden hacer desde casa, de forma online.
Paralelamente, se da un paso importante en la trazabilidad de los bovinos. Aunque la identificación de estos animales se venía implementando desde 2016, ahora deja de ser opcional el uso de caravanas electrónicas en reemplazo de las tradicionales alfanuméricas. El objetivo es cumplir con los requisitos de mercados internacionales que exigen un seguimiento preciso de cada ejemplar, además de mejorar el control sanitario del rodeo.
La opción más extendida es el llamado "binomio": una tarjeta junto a un botón con chip que se coloca en la oreja derecha del animal, ambos con el mismo número de identificación. También existen otras alternativas, como chips subcutáneos. Los productores deben adquirir las caravanas, que son asignadas por los fabricantes según su número de, y luego declararlas en el sistema SIGSA –ya sea por cuenta propia desde la computadora o el celular, o acudiendo a la oficina local de SENASA–, registrando datos como fecha de aplicación, sexo, raza y fecha de nacimiento del animal.
Asimismo, habrá un período de transición: los terneros que fueron identificados en 2025 pueden seguir usando sus caravanas alfanuméricas, pero los que nazcan este año deberán contar con la tecnología electrónica. "En unos años, todo el rodeo estará equipado con el nuevo sistema", adelantó el coordinador.
¿Qué es la fiebre aftosa?
Se trata de una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a ungulados domésticos y silvestres –bovinos, ovinos, caprinos, porcinos y ciervos, entre otros– y se considera una de las mayores amenazas para la ganadería mundial.
El virus pertenece a la familia Picornaviridae y cuenta con múltiples serotipos, lo que complica su control y erradicación. Sus síntomas más comunes son lesiones vesiculares en boca, pezuñas y ubres, lo que dificulta que los animales se alimenten y beban, reduce la producción de leche y puede causar la muerte, especialmente en crías.
Se propaga con gran rapidez: tanto por contacto directo entre ejemplares como por medio de objetos contaminados, alimentos, agua, aire e incluso personas que hayan estado en contacto con animales infectados.
Su impacto económico es significativo: genera pérdidas por baja productividad, restricciones al comercio internacional de animales y sus derivados, y elevados costos por programas de vacunación y vigilancia. Los países libres de fiebre aftosa tienen acceso a mercados más amplios y mejores precios, mientras que aquellos con presencia de la enfermedad enfrentan fuertes barreras comerciales.
Para controlarla y trabajar hacia su erradicación, se emplean estrategias como la vacunación sistemática, la vigilancia epidemiológica, la movilización controlada de animales, la identificación trazable y, en algunos casos, el sacrificio de ejemplares infectados. La vacunación es una herramienta esencial para reducir la circulación del virus y proteger a los rebaños, aunque su éxito depende de la cobertura y la calidad de las dosis aplicadas.