El domingo en Brandsen y 89
Personal de Tránsito y su pareja fueron agredidos en la vía pública
El ataque ocurrió cuando terminaba la “Vuelta de la Amistad”. La víctima, identificada como Pedro Miguez, brindó un extenso testimonio en Radio Chivilcoy, aclaró que no fue un ataque por su rol arbitral y expuso con crudeza la situación de inseguridad que atravesaron.Un empleado municipal que desempeña tareas en la Dirección de Tránsito –que además es árbitro de fútbol- y su pareja fueron víctimas de una violenta agresión durante la noche del domingo, en un grave episodio ocurrido cuando finalizaba la carrera deportiva “La Vuelta de la Amistad”, que se desarrollaba en la ciudad.
El hecho se produjo alrededor de las 20.30, en inmediaciones de las calles Brandsen y 89, cuando el damnificado ya había concluido su labor y se encontraba junto a su pareja, en lo que debía ser un momento de cierre normal de la jornada.
Pedro Míguez mantuvo una entrevista con el programa “El Trapecio” de Radio Chivilcoy y brindó su testimonio. Comenzó aclarando el motivo por el cual decidió contar públicamente lo sucedido. “Yo quería remarcar lo que ha sucedido, lo que me sucedió a mí y a mi pareja”, expresó, dejando en claro que su intención fue visibilizar el hecho y evitar interpretaciones erróneas.
En ese sentido, fue contundente al desmentir que la agresión haya estado vinculada directamente a un partido de fútbol. “El ataque no fue por ser árbitro”.
Según su relato, la situación se desencadenó de manera repentina, sin advertencias previas. “Fue en el transcurso de las 20:30, cuando terminaba la carrera”, indicó, señalando que ya no se estaba desarrollando la competencia y que no había ningún conflicto deportivo en curso.
Miguez detalló que tanto él como su pareja fueron sorprendidos por las personas agresoras, generándose un momento de mucha tensión. “Fue una situación muy fea”, expresó, y agregó que el miedo fue inmediato, especialmente por no saber cómo podía escalar el episodio.
“Uno va tranquilo, va a cumplir con su trabajo, y termina pasando por algo así”, manifestó, evidenciando la angustia que le provocó el ataque. También sostuvo que el hecho los dejó “muy mal”, más allá de las consecuencias físicas.
Asimismo, insistió en que lo ocurrido expone una problemática más amplia. “Esto no tiene que ver sólo con el arbitraje”, afirmó, señalando que estas clases de hechos alcanza a cualquier persona que participe o trabaje en este tipo de eventos. “Esto le puede pasar a cualquiera”, repitió, remarcando que no se trata de un caso aislado.
En otro tramo de su testimonio, expresó su preocupación no sólo por él, sino también por su pareja. “No es sólo lo que me pasó a mí, sino lo que pasó ella también”, sostuvo, destacando que ambos quedaron expuestos a una situación de violencia injustificada.
Finalmente, el árbitro remarcó que decidió hablar para que el hecho no quede minimizado ni naturalizado. “Quería que se sepa lo que pasó”, afirmó, y reclamó que se tomen medidas para evitar que episodios similares se repitan. “La idea es que esto no vuelva a pasar”, concluyó.