De Chivilcoy a Perugia
Patricia Di Risio regresó a sus raíces y fue premiada en el histórico Palacio Rocca Paolina
A sus 63 años, viajó a Italia, donde su obra recibió el Premio All’Arte Fotografía entre artistas de Latinoamérica y Europa. El encuentro, realizado en la fortaleza del Papa Pablo III, le abrió nuevas puertas y reavivó el lazo con sus antepasados. En octubre participará en el Premio Arte Anima Latina, en La Toscana.-Patricia Di Risio, reconocida comerciante chivilcoyana al frente de Cotillón Chocolate y fotógrafa por pasión, vivió en Italia un momento que describe como “muy emocionante” y “sorprendente”. Su trabajo fue seleccionado para la muestra internacional que se llevó a cabo en el Palacio Rocca Paolina —la fortaleza del Papa Pablo III— en Perugia, donde recibió el Premio All’Arte Fotografía entre artistas de México, Uruguay, Venezuela, Colombia y Europa.
La exposición, que abarcó distintas disciplinas como tapiz, cerámica, escultura, pintura y fotografía, reunió a galeristas de Barcelona y curadores que destacan a los participantes como “embajadores del arte”. “Cuando escuché mi nombre, no lo podía creer. Habiendo tantos artistas de todos lados, fue muy emocionante”, compartió Patricia a LA RAZÓN, quien indicó que la fotografía para ella siempre fue un hobby paralelo a su trabajo comercial y familiar.
Volver a los orígenes
Su viaje tuvo además un significado íntimo: volver a la tierra de sus abuelos italianos, que partieron en búsqueda del futuro promisorio que la Argentina de antaño ofrecía a los inmigrantes.
Patricia habló del afecto recibido: “Me encontré con tanto cariño, con tanta empatía para recibir a los extranjeros. Fue maravilloso. A mi edad, nunca pensé que tendría esta oportunidad de mostrar lo que me gusta”.
La fábrica de chocolate más antigua
La artista relató que la experiencia en Italia también incluyó una vivencia especial en la fábrica de chocolate más antigua del país.
Cabe mencionar que Perugia es conocida por ser “la capital del chocolate”.
Invitada por los organizadores, participó en un taller con la receta tradicional que no ha cambiado desde la época de la guerra. “No dudé en elegir la experiencia del chocolate, fue divina. Todavía estoy cayendo en todo lo vivido, entre lo de la fotografía y el chocolate”, señaló.
La Escuela de Chocolate Perugina data de principios del siglo XX y conserva su receta tradicional de los famosos bombones Baci.
Italia en el destino de Patricia
El viaje concluyó con una nueva invitación: en octubre será parte del Premio Arte Anima Latina en La Toscana, una confirmación de que su pasión abre caminos inesperados. Para Patricia, la fotografía surgió como terapia y se transformó en un puente entre generaciones, conectándola con su historia familiar y la tierra de origen. “La vida te sorprende —dijo— y es hermoso seguir aprendiendo y compartiendo con otros artistas”.