Eduardo Galland
La protección animal y la importancia de hacer cumplir la ley vigente
El profesional veterinario, ex Director de CAZMA y ex presidente del Círculo de Veterinarios, sumó su opinión a la problemática de los perros en la vía pública y lo oportuno que sería que se aplique la ordenanza en vigencia donde a través del Registro Municipal de Mascotas (REMUMA) y la colocación de microchip, se establece un control sobre los animales.-La ordenanza municipal N° 8733 data del año 2017 y fue impulsada por el profesional cuando estaba al frente de la Dirección de CAZMA, “es una normativa basada en la protección animal”, indicó y apuntó que varios de sus artículos fueron tomados y traducidos en la Ley de Protección Animal que sancionó Uruguay posteriormente.
Cabe mencionar que el proyecto contó con el acompañamiento del entonces director de SENASA, José Luis Ferro, y el Dr. Rodolfo Piedrabuena del Colegio de Veterinarios de la Provincia.
La ordenanza tiene por objeto fijar la normativa que regule la interrelación de las personas y los animales, adaptándose a la Ley Provincial 13.879 y la 8.056 de tenencia responsable y protección animal, poniendo especial énfasis en la responsabilidad de los propietarios, poseedores y/o tenedores de animales domésticos, tomando también el término para con los considerados “perros comunitarios”.
¿Qué especifica la ordenanza?
“En su momento, conté con el mayor de los respaldos del intendente Guillermo Britos y no tengo dudas de su espíritu proteccionista”, indicó Galland, “si hablamos de protección animal, no podemos dejar de lado la identificación del animal, y en la ordenanza está vigente el microchipeado. Hoy estando en el 2025, ya pasaron ocho años, si se hubiese seguido aplicando y colocando los microchips, como habíamos arrancado a poner nosotros, hoy estaría chipeada casi el 80% de la población canina, teniendo en cuenta que la vida promedio de un perro específicamente es de 12 a 15 años”.
“Esto volvería mucho más sencillo el poder identificar al dueño de un perro que esté suelto en la vía pública”, prosiguió, y apuntó sobre el beneficio de esto que, “tendríamos estadísticas y un sistema donde al detectar un perro suelto en la calle, se le pasa el lector
de microchip, que la municipalidad los tiene porque en ese momento se habían comprado, e inmediatamente se establece quién es el responsable, su domicilio y teléfono, los datos del animal, las vacunas y si tiene antecedentes de mordeduras o cualquier otra observación. Después surgió que sacaron otra normativa donde establecieron un código QR, pero para esto necesitas que el animal esté con collar, y ¿dónde viste un perro de la plaza con collar?”.
“Con el microchip, la identificación es de por vida y no tiene ningún perjuicio para la salud del animal, con un costo muy económico”, resumió.
¿Cuál sería la solución más inmediata?
“Los caniles de la municipalidad están la verdad que bastante bien hechos, tienen inclusive un lugar para una atención veterinaria primaria, hay que hacer cumplir la ley, porque la ley está. La ordenanza está, hay que hacerla cumplir, nada más”, indicó, “muchos de los perros de la calle, han tenido o tienen dueño; entonces si el animal estuviera chipeado, sabríamos automáticamente quien es responsable, más allá de sostener el sistema de castraciones”.
“Ahora no soy más el dueño, no lo quiero más”
Una frase cruda pero muy realista, que ocurre en más de una oportunidad, en este sentido, el profesional es tajante, “si aceptaste ser el dueño de una mascota, sos responsable por toda la vida del animal y si no hay que atenerse a las consecuencias de la ley de protección animal”.
El Registro Municipal de Mascotas (REMUMA)
La puesta en marcha y el control del mismo está bajo la responsabilidad de la Dirección de CAZMA, con convenio con las diferentes veterinarias y entidades protectoras para incorporarse al sistema computarizado y sumarse a la colocación de los microchips, “cuando se va a vacunar un cachorro, automáticamente se tiene que colocar el chip, entonces, también tenés la colaboración de los colegas que te pueden informar, porque se carga todo en una en una página donde vos entrás y se cargan todos los datos del animal en cuestión. Entonces, te sale si tenés una reproducción indiscriminada, como se trata muchas veces de algunas razas muy buscadas que se venden, porque es un negocio también, que no contempla la salud y bienestar del animal; también antecedentes de mordeduras y las vacunas”.
“No sé porqué, pero después, otros funcionarios la dejaron de utilizar, entonces creo que hay que ver la responsabilidad de quienes estuvieron a cargo de llevarlo a cabo”, agregó al ser consultado por su falta de aplicación, “es más, nos retiraron de todas las veterinarias los lectores y los chips”.