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Fernando Cabani: “El gobierno municipal de espaldas a los barrios”
El concejal justicialista sigue recorriendo la ciudad y en esta oportunidad denunció el abandono sistemático de la zona sur de Chivilcoy.“Hace años que no pasa una máquina, no se ve una pala, no viene nadie. Estamos olvidados.” La frase, contundente y resignada, pertenece a Mónica, vecina de la calle Río Juramento, pero podría ser pronunciada por casi cualquier habitante de la zona sur de Chivilcoy. Esta semana, el concejal peronista Fernando Cabani recorrió distintos puntos de los barrios ubicados en calles 110, 88 y Río Juramento, y volvió a denunciar lo que considera una de las principales deudas de la gestión municipal: la falta total de presencia estatal en los márgenes de la ciudad.
“No se trata de un bache o una vereda rota: se trata de un barrio entero estancado. De vecinos que sienten que su barrio no progresa, que pagan los mismos impuestos pero reciben la mitad de los servicios. Y de una gestión que hace rato dejó de mirar a la ciudad con un proyecto de conjunto”, disparó Cabani, tras recorrer calles de tierra intransitables, veredas invadidas por pastizales, luminarias rotas y zanjas tapadas.
Las imágenes hablan por sí solas: el deterioro del espacio público en esa zona no es nuevo, pero se profundiza a medida que pasan los años sin respuestas. “En los barrios lo único que creció fue el pasto”, ironizó el edil, reflejando el hartazgo que muchos vecinos transforman en reclamo cada vez que se acercan a su banca o a sus recorridas.
Una ciudad que se achica a fuerza de desidia
Para Cabani, la situación es clara: el municipio que conduce Guillermo Britos lleva años gestionando desde la inercia, sin planificación territorial y con una mirada estrecha que termina encerrada en el centro de la ciudad. “La ciudad no termina en la avenida Mitre. Pero para esta gestión pareciera que sí. Hay barrios enteros que no tienen una sola obra hace años. No hay zanjeo, no hay mantenimiento, no hay limpieza. ¿Qué tiene que pasar para que el municipio venga?”, se preguntó.
El testimonio de los vecinos refuerza esa sensación de abandono. Muchos aseguran que hace más de dos años no ven personal municipal por la zona. “Ni siquiera para cortar el pasto. Y cuando uno llama, te dicen que lo van a anotar, pero no viene nadie”, señaló uno de los frentistas. Las quejas se repiten: falta de respuesta, indiferencia oficial, y una ciudad partida entre zonas con atención y otras que sólo acumulan promesas.
“No es sólo abandono: es desigualdad”
Cabani no sólo apuntó al deterioro físico de los barrios, sino a lo que eso representa en términos de equidad. “No puede ser que el lugar donde vivís defina cuánta presencia del Estado tenés. Hoy hay barrios que son postergados sistemáticamente, y eso es profundamente injusto”, advirtió, y añadió que lo que se percibe no es solo abandono sino una clara falta de planificación urbana.
“La gestión municipal ya no camina. Está agotada, cansada, sin energía para mirar más allá del día a día. Y eso se nota, sobre todo, en los lugares donde nunca llegan”, remarcó el concejal, que viene haciendo eje en la ausencia de un proyecto integral de ciudad. Según explicó, la falta de obras no es una cuestión de presupuesto o capacidad operativa, sino de voluntad política. “No es que no llegan porque no pueden. No llegan porque no hay una mirada de conjunto. No hay una política barrial. Están haciendo por inercia, como si gobernar fuera sólo tapar baches en el centro y salir en la foto”.
Un llamado a repensar la ciudad
En un año electoral clave, donde ya comenzaron a definirse los primeros movimientos de los espacios políticos, las recorridas de concejales como Cabani también pueden leerse como una toma de posición sobre el modelo de ciudad que se discute. “Chivilcoy necesita volver a pensarse en clave de integración. No puede haber ciudadanos de primera y de segunda según el barrio donde vivan. Gobernar también es mirar donde no hay votos fáciles, donde hay necesidad”, cerró el edil.
Mientras tanto, los vecinos de la Sur siguen esperando que algo cambie. Aunque sea una pala. Aunque sea una mirada. Aunque sea una señal de que no están tan lejos del mapa municipal como parece.