Casos

Cedió sus derechos para estafar a su ex esposa, y fue estafado

Por Dr. Emmanuel Langone
domingo, 22 de junio de 2025 · 07:42

¡Ah, la picardía argentina! Esa dulce enfermedad que nos hace creer que somos más astutos que el resto, que podemos doblarle el brazo a la ley y, por qué no, a nuestra ex-esposa. Hoy les traigo la historia de Pedro, un arquetipo perfecto de lo que sucede cuando los "consejos" de la barra de amigos (o de un "profesional" dudoso) se toman al pie de la letra, sin una pizca de sentido común ni una mísera consulta a un abogado con ética.                                                                                            

Pedro, nuestro flamante heredero, estaba tocado por la varita mágica de la fortuna: un galpón con un oficio de larga trayectoria comercial, casas, locales... ¡un porvenir digno de una postal! Pero, claro, la sombra de su reciente y "muy conflictivo" divorcio, sumado a una notable ambición, le hicieron planificar un plan de salvataje. Y aquí entra en escena el "iluminado" de turno, ese oráculo de esquina que, con la sabiduría del que sólo escucha una campana, le sopló al oído la genialidad: "¡Cedé tus derechos hereditarios, así tu ex no ve un peso de tu jugosa herencia!" Y Pedro, en un acto de fe ciega (o de una inocencia rayana en la estupidez), siguió la "estrategia primitiva". ¿A quién le cedió? ¡A su propia madre, por supuesto! Porque, ¿qué podría salir mal en una transferencia familiar?.                                                       

Los años pasaron, y la vida, siempre tan dramática, se llevó a su madre. Y fue ahí, en ese momento de luto y, supongo, de expectación por sus flamantes bienes, que Pedro descubrió la joya de la corona: ¡Su propio representante legal había sido el beneficiario final de aquella cesión de derechos! Sí, el mismo abogado que se supone debía proteger sus intereses, se había quedado con todo. De "próspero ricachón", Pedro pasó a ser... bueno, a ser un "indigente" con una orden de desalojo de su propia casa. ¡Una vuelta de tuerca digna de una novela de Pol-ka, pero con juicios de por medio!                          

La confianza, la "falsa picardía" y el desconocimiento le jugaron una pasada tan mala, que no hay vaselina que la suavice. Se dio cuenta, de la peor manera, de que le habían tejido una trampa tan delicada como una tela de araña, y tan efectiva como una patada en las piernas.                                                                                          

Pero aquí no termina la tragicomedia. Ahora, Pedro, cual ave fénix resentida, lucha en tribunales. ¿Por qué? Porque su flamante ex-abogado no sólo se quedó con la herencia, sino que ahora lo está desalojando. ¡La audacia! Pedro lo denuncia por estafa procesal, ese delito donde el engañado no es el pobre incauto, sino el mismísimo juez, que, gracias a un ardid o engaño, emite una resolución que te deja sin un mango y sin techo. Y para rematar la faena, el Código Civil y Comercial de la Nación, en su Artículo 1002, inciso c), prohíbe explícitamente que los abogados se queden con bienes litigiosos en procesos donde intervinieron. Además, el Artículo 332 del mismo código, ese que habla de la lesión, bien podría aplicarse aquí: la necesidad, la debilidad psíquica y la inexperiencia de Pedro, fueron explotadas para obtener una "ventaja patrimonial evidentemente desproporcionada y sin justificación". Hoy, ese "representante legal" no sólo enfrenta acciones civiles, sino también penales, bajo el Artículo 172 del Código Penal por defraudación. Porque, después de todo, la ley, aunque lenta y a veces tan ciega como la confianza de Pedro, eventualmente llega.                                                  

Ya les contaré el desenlace de esta dura historia de amor, desamor y, sobre todo, engaños. Porque, como bien dijo un viejo amigo, editor de este diario, y con una sabiduría que a Pedro le hubiera venido bien escuchar antes de ceder sus derechos: "El dinero es un anzuelo peligroso, siempre promete libertad, pero a menudo encadena más de lo que libera".

Comentarios

23/6/2025 | 19:42
#242358
Las maldades siempre se pagan...
23/6/2025 | 00:11
#242357
Casos transmitidos en capítulos,presentaciones rimbombantes,movida el medios locales,marchas, despliegue policial,nuevas pruebas, testigos. Donde están los culpables??? Para que hizo tanto circo si todo se reduce a contar casos comunes estilo abogados tiktoqueros.!!!