En CABA
Brenda Mazzeo la embajadora chivilcoyana del folklore
Una voz de nuestra ciudad en la pantalla nacional: música, identidad y un camino que sigue ampliándose.En tiempos donde los espacios para la cultura popular se ven cada vez más reducidos en los medios tradicionales, hay excepciones que vale la pena destacar. Viva la vida, un programa de televisión que combina actualidad, cocina y entretenimiento por Unifetv, también se reserva un rincón para la música folclórica, brindando una oportunidad valiosa a artistas emergentes y consagrados para compartir su arte en vivo.
En su última emisión, ese espacio fue ocupado por Brenda Mazzeo una artista de raíces chivilcoyanas, cuya propuesta musical recorre escenarios porteños con la misma pasión con la que representa su lugar de origen, mencionando en cada espacio al que concurre, que nació en Chivilcoy.
Brenda llega al programa junto al violinista Francisco Molina, llevó al estudio el alma del folclore nacional. La presentación no solo fue una muestra de talento y sensibilidad musical, sino también un acto de pertenencia y compromiso con la tradición cultural que viene construyendo desde sus primeros pasos en Chivilcoy hacia distintos rincones de la Argentina.
“Cada vez que cantamos, llevamos un pedazo de nuestra ciudad con nosotros”, expresó la artista, agradecida por el espacio televisivo que le permitió no solo compartir su repertorio, sino también difundir una de las próximas fechas importantes dentro de su agenda artística: la peña "El camino de la música", que tendrá lugar el domingo 15 de junio en Moreto 1410, barrio de Floresta, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El evento promete ser una celebración del folclore y la música popular, con un espíritu federal que trasciende fronteras geográficas. Será una tarde para reencontrarse con las raíces, para cantar en ronda y, sobre todo, para reafirmar que el camino de la música sigue siendo, a pesar de todo, un camino colectivo.
Desde la cocina del programa hasta el escenario de la peña, la propuesta es clara: compartir lo que se hace con el corazón. Y en ese trayecto, hay artistas que siguen creyendo que la música no sólo se canta, sino que se vive.