Baristas colombianos realizaron una cata de café a beneficio de los perros de la calle

Se trata de Laura y Juan, responsables de Santa Café, ubicado en el Barrio de Monserrat (CABA) quienes llevaron adelante un taller y charla sobre el proceso del café de especialidad, sus métodos de filtrado y posterior degustación.
domingo, 18 de mayo de 2025 · 08:00

Alejandro López es abogado, especialista en derecho ambiental y  asesor en Responsabilidad Social Empresaria. Oriundo de la localidad de Pereira, Colombia, tras varios años de vivir en CABA, recaló en Chivilcoy junto a su novia Juliana, con quien, a raíz de su amor profundo por los animales, lleva adelante distintas acciones solidarias para colaborar con los perros de la calle.

“Amo a los perros y trato de ayudar con lo que puedo. En el año y medio que llevamos viviendo en Chivilcoy rescatamos dos perritos, Ipa y Salchi, ambos deambulaban por la avenida De Tomaso sin rumbo”, compartió Alejandro con LA RAZÓN, “además, alimentamos varios perros de la zona que han sido abandonados y hoy son adoptados por los vecinos, justamente para ellos es que realizamos este evento de café, para recaudar dinero y comprar cuchas, ya que no tienen un techo en donde refugiarse del frío intenso que se viene con el invierno”.

La cata de café fue dirigida por Juan y Laura, colombianos, baristas expertos en café y dueños de Santa Café en CABA, una de las mejores cafeterías de especialidad de la ciudad.

La jornada comenzó con una introducción teórica sobre el café de especialidad (qué es, cómo es su proceso y cómo se prepara) enseñando a los asistentes las grandes diferencias con los cafés comerciales, para después dar lugar a una cata guiada por los baristas, donde se probaron tres tipos de varietales distintos de café, de zonas y países productores.

Por último, se apreció los diferentes métodos de preparación y se realizó una degustación de los mejores filtrados de café, compartiendo una mesa dulce y merienda entre los concurrentes.

Perro de la calle

Así se denomina el perfil en Instagram @elperrodelacalle donde Alejandro comparte su proyecto sostenible de santuario de rescate animal, sin fines de lucro, y desde donde viene realizando distintas iniciativas de colaboración, quien invitó a quienes quieran colaborar a contactarse a través de MD, “sorprendidos y felices por la repercusión del evento, con gran convocatoria, así que muy agradecidos”, indicó.

Santa Café

Juan y Laura son colombianos y grandes amigos de Alejandro; quienes motivados por la causa, se acercaron a colaborar con este evento.

Laura es licenciada en Música y Juan es publicista, ambos recalaron en la Argentina para perfeccionar sus estudios y se enamoraron del café, “aprendimos y estudiamos ya viviendo en la Argentina”.

Sobre la industria del café, Juan indicó que, “tiene muchísimo potencial, está en constante cambio y con tendencias, con posibilidad de ampliar conocimiento permanentemente. Desde el momento que montamos nuestro café (ubicado en Moreno 818, entre Piedras y Tacuarí) el propósito fue la divulgación del café de especialidad, compartir parte de nuestra pasión y los conocimientos adquiridos”.

¿Colombia es sinónimo de café?

La realidad es que ambos coinciden en un “prácticamente sí”, y tiene que ver con las particularidades y el avance de la industria, tanto en Brasil como en África.

Sobre el cultivo, Juan indicó que, “sólo en dos países del mundo se puede hacer colecta mecanizada, en el resto de los países en altura y en cuestas complicadas, es el ser humano el que está detrás de este proceso, del control de la calidad, de verificar la maduración y demás aspectos, y en el caso del café de especialidad mucho más, ya que se utilizan los cafés en su mejor punto de maduración”.

Los argentinos

“Están aprendiendo”, sonríen ambos, “hay una característica bastante particular y es que el argentino tiene la capacidad y la posibilidad de tener la mente abierta, la predisposición a incorporar nuevos gustos, respetar los gustos adquiridos y tomarlos como suyos, el café fue un acto social en sus inicios, pero hoy está más ligado al placer, con la invitación al disfrute, por eso es que es muy valorado”.

El buen café

Laura puntualiza que tiene que tener tres condiciones infaltables: buena acidez, aroma y sabor y cuerpo agradable, “que el gusto no sea muy intenso, sino agradable y que invite a tomar más café”, resumió y admite que es casi un sacrilegio, ponerle azúcar al café; no obstante la leche no está tan mal vista, “siempre que sea de buena calidad, al igual que el agua con la que lo preparamos, agua sin mineralizar, bastante neutra”.

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