Juan José Pérez Aré
La siniestralidad y el cóctel explosivo del alcohol con estupefacientes
El flamante presidente de la ONG APRE (Asociación para la Prevención y Recuperación por Estupefacientes), dialogó con LA RAZÓN acerca de la incidencia del alcohol en sangre al momento de conducir, puntualizando que el alcohol incide en uno de cada cuatro choques.El Licenciado Pérez Aré, también abogado, encabeza la entidad que lleva ya una trayectoria de más de cuarenta años en la ciudad en el abordaje del consumo problemático de sustancias, problemática que se encuentra entre los factores de riesgo en la siniestralidad, en el marco del reciente triple choque ocurrido sobre la RN5 donde un chofer de camión dio positivo en el test de alcoholemia con 1,97 G/L , “si bien las causales del siniestro son materia de investigación, a todas luces se observa el consumo de alcohol como principal factor de riesgo”, puntualizó.
“Cabe recordar que, aún en cantidades mínimas, el alcohol aumenta hasta tres veces la posibilidad de protagonizar un siniestro vial”, sentenció.
El alcohol incide en uno de cada cuatro choques
Así lo afirmó el profesional, según cifras oficiales, “además es la primera causa de muerte de menores de 35 años”, informó.
Es sabido que desde hace dos años rige la Ley de Tolerancia Cero en la Provincia de Buenos Aires (Ley 15402), y que la misma ha introducido modificaciones en nuestra legislación apuntando a generar mayor conciencia y aplicando sanciones severas que van desde la multa, la inhabilitación según la graduación de alcohol en sangre, el decomiso y hasta el arresto.
Previo a la sanción de dicha ley, el máximo permitido para un conductor no profesional era de 0.5 gr/l, generando esto cierta confusión hasta la actualidad debido, a veces, a cierta desinformación.
“Para comprender de qué estamos hablando, si la persona que ocasionó el siniestro mencionado hace pocos días presentaba una ingesta de 1.97 gr/l de alcoholemia -esto es extremadamente mayor a lo que se permitía hasta hace unos años- y es sabido que el consumo de alcohol disminuye las capacidades motoras y de visión, perjudicando la capacidad de discernimiento, tornando los reflejos más lentos y reduciendo la atención y la agudeza visual, además de poder generar situaciones altamente riesgosas producto de la sensación de exaltación, falsa seguridad y pérdida de las inhibiciones que en algunas oportunidades suele producir, podría haber ocasionado efectos mortales, que por suerte no tenemos que lamentar”, explicó.
El triple choque tuvo lugar el sábado 22 de febrero, en el Km 113 de la RN5, protagonizado por un camionero de la Provincia de Misiones, que conducía un camión Iveco, que impactó contra otro camión Mercedes Benz que chocó por alcance a un vehículo Ford Territory en el que circulaba una familia.
Los daños materiales fueron importantes, hubo discusiones varias ante el evidente estado de ebriedad del chofer y personas con lesiones varias.
Cóctel explosivo: Alcohol y sustancias psicoactivas
“Existe riesgo extremo de terminar gravemente herido o perder la vida cuando la concentración de alcohol en sangre de quien conduce un vehículo es igual o superior a 1,2 gr/l”, indicó según los datos del Observatorio Vial, “también hay riesgo extremo cuando el alcohol se combina con otras sustancias psicoactivas como metanfetaminas, cocaína, etcétera, algo que lamentablemente ocurre a menudo, donde se combina un depresor con estimulantes”.
“Por ello, resulta interesante que la normativa vigente incluye la ingesta de alcohol así como cualquier otra sustancia psicoactiva a la hora de conducir”, agregó.
APRE y los jóvenes
“Desde APRE-CPA, perteneciente al Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, trabajamos la problemática del consumo de forma integral en conjunto con el equipo de profesionales que lo integran”, explicó sobre la labor institucional, “se aborda el consumo de forma específica en talleres obligatorios para aquellos jóvenes que sacan su licencia de conducir por primera vez (hasta los 21 años) y para los infractores. Esto es en el marco de una ordenanza municipal que apunta a concientizar a los jóvenes, brindarles información y acercarlos a la institución”.
“Sabemos que, si bien con los talleres no alcanza ya que apenas son disparadores para hablar de la problemática, resulta interesante escuchar a los jóvenes que son portadores de un saber y generadores de conocimiento”, resaltó.
Mitos y verdades sobre la metabolización del alcohol en el cuerpo
Es cierto que en la baja de la alcoholemia inciden diversos factores, como la cantidad de alcohol que bebimos, el tipo de bebida, nuestro peso y si ingerimos o no alimentos, y en este sentido, manifestó que “por lo general, el hígado metaboliza 0,12 gramos de alcohol por litro de sangre por hora”.
“Ahora bien, hay que entender que conductas tales como hacer ejercicio, mascar granos de café o chicle, comer caramelos de menta, o beber agua después de tomar alcohol ayudan a reducir nuestra tasa de alcoholemia, son totalmente mitos”, sentenció, “a única manera de lograr la baja de alcohol es respetando la ley y no ingiriendo si vamos a conducir”.
La ley vigente en la Provincia de Bs As
“Viene a poner fin a la especulación, ya que ciertas verdades infundadas (como mitos, o falta de información), cuestan vidas”, sentenció sobre la tolerancia 0 a la ingesta de alcohol, “con ello me refiero a que viene a poner fin al discurso del “me tomo una cerveza o 2; total, quizás no llegue al 0,5”, o “yo lo manejo”. O bien, “a mí me afecta de una manera, a mi pareja de otra; entonces, yo tomo un poco más”, etc”, ilustró.
En este sentido, la ley es clara y no da lugar a confusión, ya que reza “Queda prohibido conducir cualquier tipo de vehículo con motor a quien registre una alcoholemia superior a 0 (cero) miligramos de alcohol por litro de sangre. Así también está prohibido conducir a quienes hubiesen consumido medicamentos, estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes o sustancias que la Autoridad de Aplicación, con intervención del Ministerio de Salud, determine como capaces de disminuir la aptitud para conducir…”
Que si bien, a dos años de su aplicación y su vigencia, las estadísticas oficiales indican una merma en la tasa de resultados positivos en la provincia, no obstante, aún falta la toma de concientización, ya que siguen existiendo casos como el reciente. Por ello, no pasa necesariamente por el hecho de agudizar el poder punitivo del Estado, tampoco por una cuestión fiscal recaudatoria, sino que quienes trabajamos en el ámbito de la salud pública intentamos ser promotores de un cambio cultural que ayude a salvar vidas. Es lo que nos proponemos.