En la Asamblea
"No me va a obligar después a pagar una tasa de un servicio que no se presta"
La expresión de Hugo isatis, el productor que dejó flotando la pregunta: ¿se trata de una postura individual o del inicio de una rebelión fiscal más amplia?El productor agropecuario Hugo Isatis ha decidido tomar el toro por las astas y, con la firmeza de quien sabe lo que quiere, ha instado públicamente a no pagar la tasa vial. En una reunión cargada de tensión y reclamos, Isatis superó las expectativas de los organizadores con su encendida defensa del derecho a no pagar por lo que, según él, no se presta.
"Nosotros, productores, no tenemos por qué participar en política", declaró con una convicción que sólo se tambaleó un poco al notar que su discurso tenía un inevitable trasfondo político. Pero no importaba, porque el verdadero enemigo estaba claro: la tasa vial. "Esto no funciona", sentenció, como si hubiera encontrado la raíz de todos los problemas.
Con una seguridad admirable, el productor confesó su estrategia de resistencia civil: "Suspendí la tasa, y la municipalidad lo sabe". No sólo eso, sino que dejó en claro que lleva un meticuloso registro de los servicios que no se prestan, preparando así su defensa para el día en que la municipalidad decida cobrarle. "No me va a obligar después a pagar una tasa de un servicio que no se presta", aseguró, mientras la audiencia contenía la respiración ante semejante declaración de independencia tributaria.
Pero la denuncia de Isatis no se quedó en lo personal. Extendió su mirada al panorama más amplio de la gestión pública, cuestionando la redistribución de fondos y comparando la situación con la de otras municipalidades como Benito Juárez y Tandil, que, según él, ya cuentan con el 50 por ciento de los caminos empedrados, mientras que en su zona apenas se ven mejoras. "Nosotros no somos la Unidad Social para atender el hospital", reclamó, dejando en claro que el agropecuario está para producir, no para financiar la infraestructura pública. Además, subrayó que los productores no deberían cargar con costos ajenos a la red vial, sugiriendo que la tasa se ha convertido en un recurso para tapar baches administrativos en lugar de los físicos.
El debate no tardó en encenderse en la sala, con algunos productores mostrando su apoyo a Isatis mientras otros intentaban matizar sus afirmaciones. Sin embargo, él no dio marcha atrás: "Así no va, señores. Yo sigo con mi posición de no pagar la tasa hasta que las cosas no se solucionen".
El secretario de Hacienda (Eduardo De Lillo que es el actual intendente interino), presente en la reunión, tomó nota en un gesto más burocrático que esperanzador. Isatis, en cambio, parecía haber tomado una decisión definitiva, afirmando que aunque los intereses de la deuda se acumulen, la lucha por una tasa justa es más importante que la presión financiera. "Algún día los tendré que pagar, pero no sin antes demostrar cómo son las tasas y lo que verdaderamente deberían cubrir", insistió.
Con esta declaración de principios, el productor dejó flotando la pregunta: ¿se trata de una postura individual o del inicio de una rebelión fiscal más amplia? Lo cierto es que, por el momento, la tasa vial tiene un opositor declarado y decidido a dar la batalla. ¿Responderá la municipalidad con argumentos o con intereses acumulados? ¿Se sumarán más productores a este inusual acto de resistencia? Por ahora, Isatis ha encendido la mecha, y el tiempo dirá si la protesta prende fuego al sistema o se apaga en la burocracia de siempre.