Defensa de los derechos
Se formalizó el Sindicato de Acompañantes Terapéuticos Unidos y Afines Argentina
En la reunión participaron integrantes de los Acompañantes Terapéuticos Autoconvocados de Chivilcoy.Con una reunión que se efectuó en la CTA de la ciudad de La Plata el pasado sábado, quedó conformado el Sindicato de Acompañantes Terapéuticos Unidos y Afines Argentina (SATUAA).
En representación de Chivilcoy, asistió Micaela Ugarte, integrantes de los Acompañantes Terapéuticos Autoconvocados, que durante este año llevaron adelante una serie de actividades de visibilización de la situación de quienes desarrollan esta importante profesión, destinada a la asistencia de personas en discapacidades.
Dieron a conocer demandas de quienes desarrollan esta tarea, entre ellos, pagos adeudados, montos bajos, condiciones laborales desfavorables, entre otros reclamos. Es por eso que remarcan como un importante logro la conformación del SATUAA.
“Nuestra lucha nace del cansancio, pero también de la esperanza”
Ugarte dio a conocer el siguiente texto, en relación a los objetivos de la nueva entidad gremial:
“Hoy levantamos la voz desde un lugar que por mucho tiempo estuvo en silencio: el de los y las Acompañantes Terapéuticos, cuidadores y promotores de la salud trabajadores esenciales que sostienen, contienen y acompañan vidas, pero que históricamente fueron invisibilizados”.
“Nuestra lucha nace del cansancio, pero también de la esperanza. Nace de tantos años trabajando sin reconocimiento, sin condiciones dignas, sin salarios acordes a la responsabilidad enorme que asumimos cada día”.
“Nace de ver cómo los derechos de las personas con discapacidad dependen, muchas veces, de nuestra presencia… y aun así, nuestra tarea era tratada como si fuera secundaria. Pero ya no. Hoy somos una voz colectiva, organizada, firme y presente”.
Remarcan que la formación del sindicato “no es solo un paso administrativo”: “es un acto de dignidad, de justicia y de unión. Es decir basta, pero también es decir acá estamos. A partir de ahora caminamos juntos para: Defender nuestra profesión. Garantizar condiciones laborales reales y justas. Visibilizar el valor social y humano de nuestro trabajo. Asegurar que ningún acompañante terapéutico vuelva a sentirse solo”.
“Y, sobre todo, proteger el derecho de las personas a recibir acompañamientos de calidad, con profesionales cuidados y respaldados. Porque cuando un trabajador está cuidado, también está mejor cuidado el paciente. Porque nuestra labor es esencial. Porque nuestra voz importa. Y porque la dignidad no se negocia”.
“Nuestro sindicato es la herramienta que nace de la lucha, del esfuerzo y del amor por lo que hacemos. Es el comienzo de una nueva etapa donde somos protagonistas de nuestro propio destino laboral. Esta lucha recién empieza, y la vamos a dar juntos. Por nuestros derechos, por nuestro trabajo y por toda la comunidad que acompañamos cada día”.