Paso hacia la libertad

Cómo la nueva reducción de retenciones al agro refuerza la competitividad y abraza el futuro

El ministro de Economía, Luis Caputo, dio a conocer una medida que resonó con fuerza en todo el país: una nueva reducción de los derechos de exportación (DEX) para soja, trigo, maíz y girasol.
jueves, 11 de diciembre de 2025 · 08:00

El anuncio, que entró en vigencia inmediatamente, generó una oleada de respaldo en el sector agroindustrial y rural, con entidades tan representativas como CIARA, CAA y CRA coincidiendo en que el recorte fortalece la competitividad y consolida el rumbo hacia la eliminación total de este impuesto. En un contexto económico donde la Argentina busca reafirmar su papel como potencia agropecuaria global y consolidar su estabilidad macroeconómica, esta decisión se erige como una huella que trasciende los límites del sector rural y tiene implicaciones para todo el tejido social y económico del país.

La historia de las retenciones al agro en Argentina es una de las más controvertidas y polémicas en la política económica del país. Desde sus orígenes en la década de 1930, cuando se implementaron como medida de emergencia para recaudar fondos durante la Gran Depresión, estos impuestos han sido objeto de múltiples modificaciones y debates. En los últimos años, la situación se ha vuelto aún más compleja, con cambios frecuentes en las alícuotas que han generado incertidumbre entre los productores y empresas del sector.

En enero de 2025, el gobierno de Javier Milei anunció una reducción temporal de las retenciones para soja, trigo, cebada, maíz, sorgo y sus derivados, bajando las alícuotas de entre 33% y 7% a entre 26% y 5,5% respectivamente. La medida, que estaba vigente hasta el 30 de junio de 2025, tuvo como objetivo principal aumentar la competitividad del agro argentino en los mercados internacionales y fomentar la liquidación de exportaciones, lo que contribuyó a mejorar la situación de las reservas del Banco Central. Sin embargo, en julio de este mismo año, el gobierno decidió reimplantar las alícuotas plenas para la soja, maíz, girasol y sorgo, generando malestar en gran parte del sector agropecuario. Esta decisión se justificó por parte del gobierno como una medida necesaria para garantizar la recaudación fiscal y mantener el equilibrio macroeconómico, pero fue criticada por los productores y entidades rurales, que argumentaron que deterioraba la rentabilidad y afectaba a los pequeños y medianos agricultores.

La nueva reducción de retenciones anunciada por Caputo este martes representa un cambio de rumbo en la política económica del gobierno con respecto al agro. Según lo comunicado oficialmente, la soja reduce su carga del 26% al 24%, mientras que los subproductos de soja —harina, pellets y aceite— bajan del 24,5% al 22,5%. El trigo y la cebada pasan del 9,5% al 7,5%, en tanto que el maíz y el sorgo descienden del 9,5% al 8,5%. El girasol, por su parte, retrocede del 5,5% al 4,5%. El gobierno presentó la medida como parte de un sendero “permanente” de alivio fiscal para el sector agropecuario, reafirmando su compromiso con la eliminación total de las retenciones lo antes posible, según lo permitan las condiciones macroeconómicas.

Asimismo, la reacción del sector agroindustrial y rural a la nueva reducción de retenciones fue inmediata y positiva. La Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) destacó que la baja es “un paso muy positivo que debemos valorar”, aunque recordó que aún queda “una enorme carga tributaria”, especialmente sobre el complejo sojero. El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) también celebró la medida y la ubicó en la dirección correcta para “generar más exportaciones, empleo y divisas”. Desde la entidad remarcaron que la previsibilidad fiscal es un factor determinante para sostener inversiones.

Comentarios

11/12/2025 | 13:09
#242358
El campo el gran motor que impulsa al pais y abraza a todos incluso a los que no apoyan, pero ya lo haran. Vamos a ser grandes nuevamente y de la mano del agro. Este es un gobierno que esta entendiendo la problematica.