Casos / Por Dr. Emmanuel Langone
Un fallo reciente contra la fuga y la omisión de socorro
La sociedad, y en particular los familiares de las víctimas viales, esperan que la ley actúe con firmeza.El reciente fallo del Juzgado en lo Correccional N° 3 de Mercedes, que culmina con la condena de D.R.C a 4 años de prisión efectiva y 10 años de inhabilitación para conducir, marca un precedente fundamental en la lucha contra la impunidad en los siniestros viales. El título de la nota, sintetiza la respuesta judicial a uno de los actos más reprochables en la dinámica de un accidente: la fuga del responsable.
El caso, caratulado como “C.D.R s/ Homicidio culposo calificado, agravado por darse a la fuga del lugar del hecho y sin intentar socorrer a la víctima”, pone el foco en la muerte de un ciclista, cuyo cuerpo fue hallado sin vida en la banquina de la Ruta 5, en octubre de 2023. El informe de autopsia, que determinó un traumatismo encéfalo craneano grave y lesiones por arrastre, evidencia la violencia del impacto.
La condena de 4 años de prisión, que implica un traslado a una unidad penitenciaria (revocando la prisión domiciliaria), no sólo sanciona el Homicidio Culposo derivado de la conducción imprudente y negligente, sino que le da un peso determinante a la agravante de la fuga y la omisión de socorro.
En la legislación penal, el acto de abandonar a la víctima tras un accidente no sólo muestra una profunda indiferencia por la vida humana, sino que también dificulta la acción de la justicia y la posible asistencia médica inmediata. Este elemento agravante es crucial para que la pena de prisión supere el mínimo legal y se acerque a la ejecución efectiva, enviando un mensaje contundente: No es sólo la imprudencia; es la cobardía. El conductor que huye agrava su situación legal al intentar evadir la responsabilidad.
La inhabilitación por 10 años para conducir, subraya que la persona ha demostrado una absoluta falta de respeto por las normas de tránsito y la vida, perdiendo el derecho a portar una licencia por un periodo prolongado.
Es dable destacar, que la justicia pudo alcanzar este dictamen gracias a una minuciosa investigación que recurrió a la revisión de grabaciones de seguridad y pruebas forenses. Esto permitió identificar la camioneta Dodge y a su conductor. En muchos casos de "fuga", la falta de testigos o de elementos de prueba dificulta la identificación, permitiendo la impunidad. Este caso refuerza la capacidad de las fuerzas de seguridad y el sistema judicial para utilizar la tecnología en la persecución de estos delitos viales.
La sociedad, y en particular los familiares de las víctimas viales, esperan que la ley actúe con firmeza. El fallo del Juzgado en lo Correccional N° 3 no es sólo un cierre para la causa del ciclista embestido, sino un acto de justicia ejemplarizante. Demuestra que la ley persigue no sólo al imprudente, sino al omisor que intenta lavarse las manos tras causar una tragedia.
La ruta no debe ser una zona de riesgo letal, y menos un escenario para la indiferencia. Quien causa un daño y huye, será buscado, condenado y pagará con la privación de su libertad.