En Chivilcoy y la zona
Preocupa el aumento de autos quemados y las sospechas de incendios intencionales
Los siniestros se repiten en rutas que rodean Chivilcoy, Alberti, Bragado y 25 de Mayo, donde la distancia, la falta de señal y la ausencia de vigilancia complican la respuesta de emergencia. Aseguradoras advierten que muchos casos podrían ser provocados para cobrar seguros.En los últimos meses, los incendios de vehículos a la vera de las rutas que atraviesan Chivilcoy y las ciudades vecinas se volvieron cada vez más frecuentes. Los casos registrados en la Ruta Nacional N° 5, la Ruta Provincial N° 30, la Ruta N° 51, caminos rurales y accesos a localidades vecinas, exhiben un patrón que genera creciente preocupación.
Los incendios ocurren, en la mayoría de los episodios, a varios kilómetros del casco urbano, lo cual complica de manera directa el trabajo de los bomberos voluntarios y deja a los automovilistas expuestos durante largos minutos hasta recibir asistencia.
El principal problema es geográfico. Los focos de incendio suelen registrarse en tramos rurales alejados de los cuarteles. Las dotaciones de Chivilcoy y de localidades cercanas deben recorrer distancias extensas, muchas veces por caminos en mal estado, lo que prolonga los tiempos de arribo.
Cuando finalmente llegan, en la mayoría de los casos los vehículos ya están consumidos casi por completo.
A esto se suma un factor común en toda la región: la falta de una señal óptima de telefonía celular. En varios sectores de las rutas, especialmente entre Chivilcoy y Alberti, o en tramos de la Ruta 51 camino a 25 de Mayo, Chivilcoy y Ayarza o Chivilcoy Benítez no hay conectividad. Automovilistas y testigos deben avanzar kilómetros para poder dar aviso, situación que se repite incluso en emergencias nocturnas.
Hipótesis en disputa: fallas mecánicas o incendios provocados
Las posibles causas generan debate. En principio, se mencionan fallas eléctricas, cortocircuitos, sobrecalentamiento de motores y pérdidas de combustible como causas probables. Sin embargo, la forma en que se presentan muchos de los casos -vehículos completamente destruidos, sin testigos y en puntos aislados- alimenta otra hipótesis que preocupa cada vez más: la intencionalidad.
En Chivilcoy y su zona de influencia, fuentes vinculadas al sector asegurador reconocen que el fenómeno es observado con atención.
Una representante de una aseguradora local, que pidió mantener su identidad en reserva, explicó: “Mi punto de vista es que los siniestros son intencionales en su mayoría. En las rutas no existen cámaras de seguridad. Igual se investigan y se mandan peritos ignífugos. Si se comprueba que fue intencional, se rechaza el siniestro y se genera una causa penal”.
También advirtió que no se trata de casos aislados: “Las compañías están revisando todos los siniestros porque aumentaron los fraudes. Muchos reclamos de terceros resultaron ser inventados”.
Una postal repetida en toda la zona
Los vehículos calcinados permanecen durante semanas, y en algunos casos meses, a la vera de las rutas que conectan a Chivilcoy con las localidades cercanas. Esqueletos de autos que se ven desde la banquina, acumulando óxido y transformándose en riesgos permanentes para el tránsito.
La presencia de restos metálicos y banquinas rotas aumenta la probabilidad de nuevos accidentes, especialmente en horarios nocturnos o con neblina, situación habitual en la región.
Preguntas sin respuestas oficiales
La reiteración del fenómeno plantea dudas que, por ahora, ninguna autoridad despejó:
¿Se están realizando peritajes exhaustivos en cada caso? ¿Las aseguradoras trabajan coordinadamente con las policías locales y las fiscalías de la región? ¿Se evalúa mejorar la comunicación en tramos críticos de las rutas que rodean Chivilcoy? ¿Por qué no se retiran rápidamente los vehículos calcinados para evitar nuevos riesgos?
Mientras estas preguntas siguen abiertas, los autos quemados continúan apareciendo sobre las rutas que conectan a Chivilcoy con sus ciudades vecinas, convirtiendo a esta zona en un epicentro silencioso de una problemática que crece, pero que todavía no encuentra explicación.