Casos / Por: Dr. Emmanuel Langone
“No te dejo ver mas a los chicos”
La justicia busca proteger la estabilidad de los hijos y eso es crucial para su desarrollo personal y más aún en primera infancia.La justicia no siempre es un camino rápido o simple, y cada caso familiar trae consigo su propia mochila de complejidad. Sin embargo, hay una verdad fundamental que usualmente se olvida en medio de las discusiones y el enojo: los hijos tienen derecho a un vínculo estable con ambos progenitores.
La ley argentina, y el espíritu de los tribunales de familia, no protegen el capricho del momento, sino el interés superior del niño.
Cuando un padre o una madre escucha un rotundo “no los vas a ver más”, el mundo parece venirse abajo. Es una sensación de desesperación que la ley no avala. Una decisión tan trascendental como inhumana, cortar el contacto con un progenitor.
No es una decisión que sea unilateral, aunque a veces de momento solo de momento, así pareciera.
La madre o el padre que tiene la guarda no puede decidir por su cuenta bloquear ese vínculo, a menos que exista un motivo grave y debidamente acreditado que ponga en riesgo cierto a los menores. Si no hay riesgo, el contacto debe mantenerse por ley.
¿Qué hacer ante un bloqueo injustificado?
Si existe un régimen de comunicación —formal o incluso de hecho— y este se interrumpe sin una causa válida, no estás sin salida. Existen herramientas legales para revertir esta situación. Pero antes de actuar, la clave es una: documentar todo lo que puedas.
Lo primero y más importante es reunir pruebas. Guardá todos los mensajes, audios, capturas de pantalla, o cualquier aviso de último momento que demuestre que hubo un impedimento de contacto. En el ámbito de familia, esta prueba tiene un peso real y crucial.
Una vez que el impedimento está documentado, podés solicitar ante el juzgado una medida cautelar o una medida autosatisfactiva, para revertir esta penosa e injusta situación. Esta es una solicitud urgente para que el juez ordene que el vínculo se retome lo antes posible.
La buena noticia es que, cuando hay menores de por medio, los tribunales suelen actuar con celeridad, siempre y cuando la solicitud esté bien planteada y fundamentada en la prueba que recolectaste.
Lo que sigue, es mover el Expediente. Un expediente no se mueve solo ni por arte de magia, requiere acción. Cuando existe un bloqueo injustificado, la vía legal te proporciona los mecanismos para hacer valer tu vínculo.
Recordá: la justicia busca proteger la estabilidad de los hijos y eso es crucial para su desarrollo personal y más aún en primera infancia. No importa cuán firme suene la otra parte, su palabra no es la última. Conocé tus derechos y los de tus hijos, y utilizá las herramientas legales disponibles. La ley está de tu lado para asegurar que el amor de un progenitor no se corte por enojo o decisión unilateral. No bajes los brazos, luchá!.
En la crianza, el vínculo se protege, no se negocia.