Enseñanza de la astronomía

Armando Zandanel publicó su nuevo libro “Astronomía a Ras del suelo”

El libro contiene experiencias educativas básicas a partir de la observación del cielo. En relación al contexto general y las dificultades para la educación y el desarrollo de las ciencias, opinó que el gobierno está “destruyendo en vez de construir. La universidad, la escuela pública, el CONICET”.
martes, 2 de abril de 2024 · 08:06

“Astronomía a Ras del suelo” es el nuevo libro del profesor y divulgador científico Armando Zandanel, que se suma a su larga lista de publicaciones que tienen como objetivo la divulgación de la ciencia, particularmente de la astronomía.

Vale recordar que el docente tiene otras publicaciones, que a continuación se detallan: “Primera Luz 1. Enseñanza de la ciencia y la tecnología en la escuela” (AJOTABE, Bogotá 1995), “Primera Luz 2. Enseñanza de la ciencia y la tecnología en la escuela” (AJOTABE, Buenos Aires 1996), “Primera Luz 3. Enseñanza de la ciencia y la tecnología en la escuela (AJOTABE, Buenos Aires 1997), “A investigar se aprende investigando” (GRAFER 1998).

Además, “Astronomía Construida” (GRAFER 2009), “Manual de Astronomía” (Kaicrón, Buenos Aires 2011), reedición corregida de “A investigar se aprende investigando” (2012), “Ciencias Naturales I” (Maipue, Ituzaingó (B) 2013), “Físico Química II” (Maipue, Ituzaingó (B) 2014), “El lenguaje de las nubes” (Maipue, Ituzaingó (B) 2014), “Físico química III” (Maipue, Ituzaingó (B) 2015), “Introducción a la Física” (Maipue 2016), “Astronomía de la Tierra al Cosmos” (Maipue 2018), Física V (Maipue 2020) y “Parque Cielos del Sur escenario y herramienta” (EMCH 2022).

El nuevo libro

En una entrevista para LA RAZÓN, Zandanel expresó que la astronomía, es un “producto cultural y social, propio de un determinado momento histórico y sostenido por la cosmovisión vigente, la cual se construye, especialmente, a través de la educación”.

“Este libro contiene, entre otras cosas, un buen número de experiencias educativas básicas a partir de la observación del cielo diurno, variación de la posición del Sol en el cielo local, sombras y luz, etc., la observación del cielo nocturno, variación de la posición de estrellas y planetas, movimiento de las constelaciones a lo largo de las estaciones del año y la observación de la Luna, fases y posición en el cielo local”.

“Para ello, nos podemos ayudar con un grupo de dispositivos muy sencillos: un reloj lunar, un gnomon, una esfera lisa, un globo terráqueo liberado, etc. Todos estos dispositivos, tan sencillos de construir y de utilizar, se colocan en el piso, al sol o en la noche con los pies en la Tierra, a ojo desnudo. En el patio de la escuela, en una plaza, en un parque, al ras del suelo”.

Seguidamente, preguntado sobre cuáles deberían ser los objetivos a la hora de hacer una publicación sobre didáctica de la enseñanza en general y, particularmente, de las ciencias, subrayó: “Escribimos para compartir argumentos propios y sintetizar los ajenos. Escribir ayuda a organizar los recuerdos y fomenta la creatividad. Nos proporciona claridad y credibilidad. La escritura es una capacidad crítica en la adquisición de conocimiento, a la hora de documentar la competencia académica y de proponer innovar. Escribir es conocerse y darse a conocer”.

En esta línea, el profesor hizo hincapié en que el aprendizaje de las ciencias experimentales, presenta para alumnos y alumnas una triple dificultad: “asimilar los conceptos y teorías científicas, comprender el mensaje escrito y expresar de manera adecuada los resultados de una experiencia o de lo que se ha aprendido. Debemos estimular la lectura y escritura desde todas las áreas”.

“Para un docente, o para un aspirante a serlo es imprescindible activar recursos cognitivos tales como el análisis, el razonamiento, las inferencias, las transposiciones, las interrelaciones o la contextualización, cuyo objeto pueden ser los propios contenidos teóricos de las asignaturas, las experiencias personales o la investigación de nuestra propia práctica”.

“Destruyen en vez de construir”

Por otro lado, al opinar en relación al contexto actual político y económico y cómo afecta a la tarea de los educadores, la educación pública y la divulgación de las ciencias, indicó: “Entiendo que será muy difícil trabajar con un presupuesto de hace un año, la inflación y la devaluación impuesta. Están destruyendo en vez de construir. La universidad, la escuela pública, el CONICET, en fin: impresentables”.

“Buscan llevarnos a los tiempos en que el estado buscaba controlar al incipiente movimiento obrero considerándolo una amenaza inmediata a sus intereses. Se aplicaban leyes represivas y el poder era ostentado por un centenar de familias. La prosperidad de estas familias se basaba en la exportación de bienes primarios. Eran tiempos del trabajador hambreado, igual que ahora”.

“Hoy el poder lo tienen los grandes monopolios que acompañan a esta gestión, no les interesa la educación y la salud pública, no les interesa la ciencia, tampoco la industria, buscan vender: la tierra, el agua, si pudieran hasta el mar, los minerales, los árboles, los cultivos. Todo es un negocio para pocos.  La clase política y el pueblo seremos responsables si lo logran, como decía Albert Einstein ‘el mundo no será destruido por los que hacen daño, sino por los que ven y no hacen nada’”, remarcó.

Comentarios

2/4/2024 | 17:44
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Zanndanel tiene autoridad moral y profesional. Lo que dice es la realidad