Informe / por: Marcos C. Isla Burcez
El mal estado de plazas públicas de la ciudad
Un relevamiento en tres plazas de Chivilcoy revela deficiencias en accesibilidad, mal estado de las veredas y bancos rotos, producto de actos vandálicos.El rostro de una ciudad son sus plazas, lugares de encuentro y de esparcimiento público, de ahí su importancia y también la necesidad de cuidarlas para que sean lo más accesibles posible.
Lamentablemente en Chivilcoy, la mayoría de las plazas no cuentan con los cuidados que deberían tener, con responsabilidad del municipio y además de la comunidad. Y por supuesto, los lamentables actos vandálicos que muchas de ellas sufren.
Un sondeo entre los lectores de LA RAZÓN señala que, en un total de 2063 personas, el 50 por ciento ven mal el estado de las calles y espacios públicos de la ciudad. Regular, un 30 por ciento y bien un 18 por ciento.
Recorrido
En un recorrido por las plazas 25 de Mayo, Moreno y España, se pudo apreciar que, si bien existe mantenimiento en plantas y pasto, no es así en bancos y veredas, muchas de las cuáles resultan un peligro para los transeúntes y caminantes. Los empleados municipales trabajan permanentemente en el corte de pasto y colocación de plantas. No obstante pueden apreciarse otras deficiencias, como la rotura de bancos y elementos de ornato, debido a la acción vandálica.
Un informe de la Organización Mundial de la Salud, demuestra que caminar quema más grasa y calorías que otros ejercicios, ayuda a que el sistema cardiovascular se active y fortifique. También ayuda a eliminar el colesterol perjudicial para el organismo. Caminar aumenta la resistencia a los esfuerzos, a cansarnos menos y más tarde.
Esta recomendación es seguida por muchos chivilcoyanos y chivilcoyanas al hacer uso de los espacios públicos, no obstante puede significar un peligro dado el estado en que se encuentran las veredas de algunas plazas, entre ellas, la España, donde pueden verse algunos bloques levantados, lo que crea un desnivel en el suelo. De la misma manera, en la Plaza Principal, varias de las baldosas están sueltas, como las de la calle 9 de julio, Moreno y San Martín.
Otro tema preocupante es el de los bancos. En la Plaza Principal, el municipio realizó el año pasado, en el marco de un proyecto de puesta en valor, un trabajo para la reconstitución, tanto los bancos que están alrededor, como los interiores. Lamentablemente, varios de ellos están siendo desarmados, nuevamente, poco a poco. Malas personas sacan los listones de madera, hasta dejar sólo los soportes de hierro. También en la plaza España se han visto los bancos, hechos con cerámicos, prolijamente rotos como si alguna persona aburrida se dedicara a esa destructiva labor.
Otro tema preocupante es el mal estado de las rampas ubicadas en las esquinas, necesarias para la circulación de personas en sillas de ruedas o personas mayores. Desde hace tiempo, varias agrupaciones que trabajan en discapacidad han levantado su voz de protesta para que se solucione este tema, pues tiene que ver con el derecho a la libre circulación.
El acceso de personas con movilidad reducida es esencial para el carácter público y democrático de las plazas, algo que, lamentablemente, no se cumple en algunos de estos espacios en nuestra ciudad. El pésimo estado de la rampa que está en plaza Moreno, en la esquina de Bomberos Voluntarios y avenida Mitre lo atestigua, de la misma forma que el de Plaza España, en Viamonte y avenida José León Suárez.
El arquitecto urbanista Marcelo Conti, quien estuvo a principios de mes en la jornada “Desafíos al desarrollo sostenible: La región como estrategia”, que se llevó a cabo en Chivilcoy, expresaba al respecto: “Un tema como la movilidad y facilidad para la movilidad, es un muy importante porque habla de las ventajas que debieran tener nuestras ciudades. Hoy en el mundo se habla de ir a ciudades de 15 minutos, donde caminando, en bicicleta (o en silla de ruedas y muletas) tengan las cosas a su alcance”.
Sin embargo, en la práctica, Chvilcoy parece muy lejos de ser una ciudad de 15 minutos, ni para ir a caminar y despejarse a un espacio público.