Fallo judicial
ABSA está obligada a dar a Chivilcoy agua apta para el consumo humano
Un informe publicado en los medios nacionales remarca que “aproximadamente 17 millones de personas, en 12 provincias argentinas, están expuestas al consumo de arsénico elevado, por lo que estaríamos en presencia de una epidemia”.En relación a una publicación respecto a la incidencia del arsénico en el agua en varias ciudades del país, titulada: “Nuevos datos científicos sobre el arsénico en el agua”, el arquitecto Ezequiel Caselles, uno de los amparistas, recordó que la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, ratificó el fallo en primera y segunda instancia, que obliga a la empresa ABSA a realizar las obras necesarias para que los niveles de arsénico en el agua de Chivilcoy, sean los adecuados para la salud humana.
La nota publicada en medios de circulación nacional, expresa que “un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Rosario, dio a la luz una investigación que vienen llevando a cabo en relación a los datos y evidencias realizadas a lo largo y ancho del país en relación al arsénico en agua y sus efectos sobre la salud de la población. Tema harto conocido por nuestra comunidad pero que avala la preocupación e insistencia en la búsqueda de soluciones definitivas al tema”.
“El Médico responsable del informe, Alejandro Oliva, detalló en distintos medios de alcance nacional que ‘aproximadamente 17 millones de personas, en 12 provincias argentinas, están expuestas al consumo de arsénico elevado, por lo que estaríamos en presencia de una epidemia’. El informe, que será próximamente publicado en la reconocida revista científica internacional Water and Health (Agua y Salud), advierte sobre los riesgos y consecuencias de estar expuestos a esta sustancia mineral toxica para la vida: ‘El problema es serio porque el arsénico está asociado con cáncer, anomalías congénitas y Alzheimer’, sostiene Oliva”.
“Esta verdad, que muchos conocen pero que pocos se animan a enfrentar, es lo que nos motiva a continuar con el reclamo legítimo a las autoridades responsables de brindar el servicio. Y como vemos, más allá de las gestiones gubernamentales y los distintos colores partidarios, las obras aún no están terminadas y los análisis siguen arrojando resultados alarmantes”.
“Consultado por las soluciones posibles, el titular del Programa de Medio Ambiente y Salud de la UNR, indica un camino que ya muchos venimos recorriendo: ‘La única solución es que las comunidades se organicen y le exijan a las autoridades que se hagan las obras públicas correspondientes, aunque este es un contexto político desfavorable en ese sentido. Otra medida importante, sería montar por ley una vigilancia ambiental y epidemiológica, cosa que también debe hacerse con los agrotóxicos. Lamentablemente Argentina no tiene registros de salud, tiene registros de mortalidad, que son con los que nosotros trabajamos”, agregó.
Ezequiel Caselles
Ante esto, el amparista recordó que el amparo presentado en Chivilcoy, con fallo favorable en primera y segunda instancia, fue finalmente ratificado hace dos meses por la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, lo que marca un precedente histórico en materia procesal ambiental, obligando a ABSA a realizar las obras correspondientes para garantizar a todos los vecinos de Chivilcoy, el acceso a un agua apta para consumo humano con valores por debajo de 10 microgramos por litro de agua, como exige el parámetro de la Organización Mundial de la Salud. Los últimos datos recogidos en nuestra ciudad, nos hablan de un promedio por encima de 50 mgs., en el agua de red que consume la población”.
“Como lo hemos sostenido desde un principio, este es un tema transversal que nos debe unir a todos sin distinción de clase, ideología o religión. Es nuestra salud y la de nuestros hijos por la que estamos luchando y exigiendo soluciones definitivas, ni más ni menos”, resaltó.