Informe / Por: Marcos C. Isla Burcez

Grupo scout “Cura Brochero”: Servicio, compañerismo y amor a la naturaleza

Invitan a la comunidad a sumarse, los encuentros son todos los sábados desde las 15 a las 18 horas. “Inculcamos valores y la promesa scout, para la formación de buenos ciudadanos”.

El Grupo scout “Cura Brochero” está en actividad desde el año 2001 y cada vez suma más adeptos en todas sus ramas. Los días de reunión son los sábados, en un extenso campo y bosque ubicado en la calle 102 y Rossetti. Ahí desarrollan los principios del scoutismo, que se sintetiza en el hacer amigos, servir a los demás y el amor hacia la naturaleza.

Aníbal Toledo, el jefe del grupo, señaló en un informe para LA RAZÓN que en los últimos tiempos están aumentando la membresía. “Actualmente estamos en un aproximado de 40 chicos. Nos reunimos los días sábados de 15 a 18 horas y, un día a la semana, nos juntamos los educadores para la planificación”.

“El grupo es abierto, los interesados pueden reunirse en cualquier momento del año, no hay ningún tipo de distinción” y expresó que en el grupo de Chivilcoy se sigue el sentido del scoutismo mundial. “Inculcamos valores, tomando como base la ley y la promesa scout y de ahí para adelante, la formación de buenos ciudadanos”.

“Tenemos un lugar espectacular para desarrollar estos objetivos. Hemos recibido a grupos de otros lugares y han quedado maravillados, es difícil encontrar un lugar como este. Como director de grupo, he recorrido mucho, inclusive en Capital Federal. Ellos desarrollan sus actividades en patios de las escuelas, de parroquias, así que somos privilegiados”.

“Amistad y amor a la naturaleza”

Los grupos de chicos y chicas están separados por edades: de 7 a 11 años (manada); de 11 a 14 años (scouts); de 14 a 17 años (caminantes) y de 17 a 21 años (rovers), cada uno con un jefe que guía las actividades.

La manada de los pequeños (lobatos y lobeznas), bautizados como “Waigunga” (nombre proveniente de un río en el Libro de la Selva), se reúnen en el consejo de rocas bajo el tótem y con la guía Gabriel el “akela” (jefe de la manada). Entre todos, hablaron con LA RAZÓN para dar a conocer sus actividades y sus intereses de lo que significa participar del grupo scout.

“Somos la manada y el saludo con los dos dedos en V, significan las orejas del lobo y que el mayor siempre protege al más chico. Las reglas son ser mejor que uno mismo cada día; obedecer y escuchare al viejo lobo. Cuidamos la naturaleza, tal es así que tenemos y cuidamos una Araucaria”.

En cuanto al tótem, una vara de madera amurada en rocas, significa el espíritu del grupo. “Nos representa como manada. Arriba de todo hay una representación de San Francisco de Asís, nuestro patrono, con un lobo; y del otro lado, el akela aullando a la luna. En las cintas amarillas está los nombres de quienes hicieron la promesa. Los chicos hacen un período de adaptación donde van conociendo la naturaleza y el significado de nuestros símbolos como el pañuelo, el saludo, el color de las remeras entre otros”.

Uno de los momentos más importantes para el grupo son los campamentos, que realizan no sólo en Chivilcoy sino en ciudades cercanas.  Es un momento donde pueden poner en práctica todo lo que aprenden los días sábados pero además donde se les toma los juramentos y las promesas. “Generalmente se hacen cuatro campamentos anuales y uno final, que es más cantidad de días y más lejos”, explicó el “akela” Gabriel.   

Scouts

Los scouts, llamados patrulla “Búhos”, realizaban sus actividades de manera separada a los más chicos. Una de las jefas, María, indicó que, como todos los grupos, primero planifican las actividades. “Acá trabajan en el autovalimiento, debido a sus edades, se les enseña a independizarse, por ejemplo, la merienda se las hacen ellos solos. Manejan el fuego y aprenden a cuidarse. Todo el tiempo trabajan en los valores, el trabajo en equipo, ser solidarios, ser útiles a través de juegos y actividades atractivas. Por eso se llama educación no formal, no es como en la escuela. Cada encuentro es una preparación para el campamento, están en contacto con la naturaleza, realizan exploraciones y de técnicas de supervivencia”, dijo María y agregó que las actividades son propuestas de los propios chicos.

“Acá somos todos iguales, cada quien sabe algo y el que no sabe es ayudado por el que sabe, todos aprendemos algo de todos. Tenemos la progresión que consiste en que, a medida que va pasando el tiempo, el chico o chica aprende conocimientos y eso es un progreso. Se les va entregado insignias, como un mérito y seguimiento personal de los avances de cada miembro”, explicaron.

Caminantes

Miguel y Malena son los mayores del grupo. En el momento de la visita, adaptaba un cubil, utilizando árboles y ramas, pero sin dañar el entorno natural. “Lo me que gusta es compartir con amigos, experimentar la naturaleza, el aire libre, hacer cosas que me gustan por mi misma, por ejemplo construir”, dijo la joven.

A su vez, Miguel señaló: “Me gusta el compañerismo, nos ayudamos entre todos y experimentamos en la naturaleza. Llegué al grupo por mi hermano menor e ingresé el año pasado en agosto” en tanto, Malena afirmó que ingresó a grupo por invitación de una amiga. “Estoy desde finales de 2019 y muy contenta de estar”, expresaron los jóvenes caminantes.

Comentarios

22/5/2023 | 12:46
#188048
¡Felicitaciones, chicos, sigan así!