Mercados Bonaerenses
Eduardo Dadario: “Ni idea de lo que hacen”
El pensamiento del dirigente liberal y comerciante de alimentos en nuestro medio, sobre lo vivido en la mañana de ayer en la plaza EspañaEl día de ayer se realizó la tercera edición de Mercados Bonaerenses, organizada por Centro Activo de Chivilcoy, el Ministerio de Desarrollo Agrario del gobierno de la Provincia de Buenos Aires y respaldada por la Diputada Constanza Alonso y apoyada por el mismísimo gobernador Axel Kicillof.
La coordinadora del programa en Chivilcoy, destacó que “Mercados Bonaerenses busca promover el desarrollo de canales alternativos de comercialización, garantizar a los vecinos y las vecinas de la Provincia el acceso a una oferta variada de alimentos, impulsar la producción local y crear una red de productores y productoras a nivel local, regional y provincial”. Asimismo, remarcó que desde la asociación se estará abasteciendo con una tienda móvil de productos lácteos donde podrán encontrar leche, quesos, yogur y dulce de leche y ahora también carnes, todos producidos por empresas familiares locales, mientras que desde el programa se acompañará con la tienda móvil de pescado. La Diputada del mismo Partido Gobernante aducía que “el objetivo de promover el acceso a beneficios económicos y a la vez mejorar las experiencias de comercialización y abastecimiento local de agroalimentos, se asistió a la Asociación de Chivilcoy en el asesoramiento para la adquisición de una tienda móvil que permita fortalecer la feria e incorporar la logística de venta de los productos que requieren refrigeración. En el mismo marco, se acompañó a feriantes para la adquisición de equipamiento, herramientas y packaging que les permita aumentar la comercialización dentro de la misma“.
Cuando vamos a entender que todos estos montajes los hacen con la tuya contribuyente, con la nuestra!!!
Ahora te voy a pasar a aclarar y explicar el porqué esto es solo propaganda, y aunque se haga dos veces al mes desde el mes de marzo, cómo alienta a la competencia desleal con aquel que tiene un negocio montado, cómo no ayuda al productor local y cómo afecta a la cadena comercial de productos de la cual parece que ninguno de los organizadores tiene la menor idea.
No soy un catedrático en el tema, pero sí, hace años me dedico a esto, y además con sólo utilizar el sentido común voy a aclarar ciertos temas. Este programa en particular va en contra de hasta algunos de los participantes del mismo. Varios fabricantes locales fueron convocados a participar de la feria, en el rubro lácteos y ninguno es un pequeño productor desconocido localmente, les puedo asegurar que algunos de ellos trabajan en un volumen bastante importante y son conocidos a nivel provincial y nacional, y quiero destacar la palabra “convocados” porque quienes coordinan dicha muestra parecen no conocer a los pequeños y medianos productores que trabajan desde un tambo fábrica o en una pequeña instalación y fabrican dulce de leche y otros productos, esos son los que si necesitan crecer y ser visualizados, fue más fácil levantar el teléfono y llamar al conocido o escudarse en decir que son todos bienvenidos a contactarse para participar y no recorrer un poco y saber de los micro y pequeños emprendedores. El punto es: estos productores locales, ya conocidos además, son proveedores de la mayoría de los comercios de Chivilcoy y la zona y fueron invitados a comercializar a precios casi iguales al que le venden a los comercios. Esto insta a la competencia desleal, acentuada por el factor de que si ese día las compras en la feria tienen el beneficio de adherirte al descuento y reintegro del 40 % con la cuenta DNI, cosa que en el local de la esquina de mi casa no puede hacer el día que quiera, sino solo cuando el banco te lo autoriza según la promo.
Otro factor que agrega el descontento de comerciantes locales está en la oferta del rubro pescadería y afines, quien comercializa esos productos en la nombrada feria es un comerciante de otra zona, que vaya a saber qué convenio tiene con algún amigo organizador de estas ferias y recorre todos los puntos de encuentro, y la verdad que no creo que pase por cabina sanitaria y se verifiquen las condiciones de traslado y manipulación de un producto tan delicado.
La coordinadora en una nota manifestó su alegría por la incorporación de un puesto de carnes vacuna, pollo y cerdo, pero lo que no se vio en la feria es la seguridad del mantenimiento de la cadena de frío del producto, este estaba fraccionado y bien empaquetado en una heladera exhibidora la cual cuando pasé por la feria no estaba conectada a la electricidad, aunque sí había una maraña de cables y alargues tirados en el piso y, lamentablemente, la reposición de dicha heladera y calculo que el traslado hasta la feria se hacía desde una camioneta con un frezzer cargado en su caja, cuando la normativa exige que se haga en vehículos especiales con frío, permisos y verificaciones para el traslado de este tipo de alimentos. Estoy seguro que no pasó por una cabina sanitaria para la verificación en este caso.
Ojo consumidor con lo que estás comprando, no sea que te intoxiques y te vas a acordar si del productor que te vendió en la feria, pero no gratamente.
La Diputada que está comprometida con este programa también declaró que se incurrió en un gasto, otro más total la platita la ponemos todos, en un FoodTrack equipado con heladeras o una mini cámara de frío, gazebos y cartelería todo puesto desde la Provincia.
Si quieren incentivar la producción local ayuden al productor, si quieren que los productores chicos crezcan no vendan productos de industrias con trayectoria y facturaciones importantes, apoyen y ayuden al que fábrica, denle espacio a aquel que arranca a hacer pastas y no a fabricas ya instaladas comercialmente, al que hace quesos y dulce de leche en un tambo fábrica y no al que le vende quesos, leche y dulce de leche a todos los comercios locales, no incentiven a la competencia desleal con el comerciante minorista que le compra a ese fabricante, iguales condiciones de promociones porque sino, para competir en precios, el comerciante de proximidad termina comprando productos de grandes fabricas o a comercializadoras que le vendan a mejor precio para poder subsistir.
El comercio está, desde ya hace unos años y más en este último, muy golpeado y pasando por un momento crítico. La pérdida de poder adquisitivo de la gente debido a la alta inflación y a la mala redistribución, pega directamente en todos sus sectores y actores, incrementado por la inestabilidad de precios que no permiten tener un margen de ganancia acorde a la subsistencia de los mismos.
Desde Ministerios y Secretarías de todos los niveles sólo vemos planes que se anuncian con bombos y platillos y lo único que, lamentablemente, descubrimos después es que se benefició a los amigos, grandes cadenas o se hicieron negocios turbios en correlación con favores entre partes. Precios Cuidados, Precios Justos y todos estos planes descocados de control de precios que no tienen sentido y sólo perjudican al negocio de proximidad, los planes de descuento o reintegros con ciertas tarjetas o cuentas de “x” banco, o compras con sobreprecios, el último caso es el de las 540 mil botellas de aceite de litro y medio marca Marolio desde el Ministerio de Desarrollo Social pagando $ 1137 por unidad cuando en la góndola vale $ 700 y comprándolo por mayor no supera los $ 570, este tipo de negocios se dan en reiteradas ocasiones y en todos los estamentos gubernamentales y lo sorpresivo es que no hacemos nada como sociedad al respecto, cubrimos el muerto con la ya vieja frase “roban, pero algo hacen”.
Lo más lamentable que todos esos recursos malgastados impactan directamente en el pequeño y mediano comerciante, que no solo no puede competir a nivel precios con las cadenas, sino que además ve como en sus góndolas se vencen aceites, azúcares, yerbas, harinas, enlatados, arroz y otra veintena de productos que se entregan en las bolsas y/o cajas de ayuda y que dejaron de venderse al vecino de la vuelta que solo compra los cigarrillos, la gaseosa, el jugo o el fiambre de oferta.