Hasta siempre

Hasta la próxima página del libro de la vida

miércoles, 9 de junio de 2021 · 09:50

Conocí a Ismael Aronne, cuando ingresé -en 1974- al equipo de Sucesos Deportivos, de quien había sido junto a Angel Madrid y el “Chino” Ponce, uno de los creadores. Ya había aparecido Livio Balducci en el grupo y empezamos a caminar al lado de un ser inteligente, grandote, bonachón, de discursos claros, de imponerse por sabiduría, por analizar con máximo criterio, el rollo que se presentaba sobre la mesa del estudio. Relató básquetbol y con todo respeto por colegas y sucesores, el ´Doble…Doble…´ de Ismael será irremplazable.

Ismael, amigo, además de colega y compañero en el equipo de Sucesos de los años ´70, fue alguien que me supo ayudar para encaminarme en este hermoso, pero complejo trabajo del periodismo deportivo; por suerte muchos de sus consejos y conceptos claros, me sirvieron más adelante para incursionar en otro tipo de programa… el tío, como le decíamos, recordando aquel programa ya transgresor por aquellos años, tan fiel a su estilo, por momentos se convertía en maestro y por momentos en un padrino de lujo. A él no le gustaba, se metía en una burbuja de pudor, cuando le decía que había sido uno de los importantes maestros sin aula, que me había orientado; pero yo sabía que era así, porque si de algo debe acordarse uno en cada momento de la vida, es de ser agradecido.

Si había que hablar de política, conocía la historia y siempre estaba empapado del presente; tuvo ideales y los defendió hasta el último día. Conocedor de la cultura y de su gente, fanático de un talento como Ulises Barrera, a quien se dio el lujo de llevar al Club Colón, en una noche de festejos rojinegros. Hincha de Florencio Varela y defensor de sus valores, saliendo a la palestra cuando el sentimiento era atacado por la sociedad que no conocía los valores y la problemática de un barrio con carencias, pero con muchas virtudes y con gente de trabajo.

Muy amigo del “Chino” Ponce, querido y recordado; compartió con él y perdió a un hermano de la vida cuando el “Chino” partió inesperadamente, muchísimos momentos con el “Maestro” y su esposa Olga. Tuvo un estilo para hacer radio, tanto en el deporte como en otros programas, pasó por la senda del periodismo dejando una huella. No fue complaciente nunca, siempre dijo lo que sentía y no temió jamás a la crítica del que se sintió tocado. Perfil de hombre leído, carácter, presencia y en sus artículos, dejó impresa su marca, una marca registrada que tuvo detractores, pero también contó con el aval de la mayoría.

Luchó desde muy pequeño, siendo único hijo, con una problemática física que, por aquellos tiempos era más cruel, que en la actualidad, en que las discapacidades se toman como diferentes y se aprecian las capacidades. Con mucha personalidad, trabajando en la construcción de letreros, armando transmisiones deportivas, instalando su propia radio, le mostró a los que lo rodeaban, que él podía igual que todos. Esa personalidad fue la que le permitió hacer un recorrido bien reconocido.

El amor le llegó de grande, pero lo cultivó con una pasión, un cariño y una lealtad, que fue disfrutada por su compañera “Quica”, quien, a su vez, le brindó esa cuota pendiente que tenía, la vida de pareja. Cuando perdió a “Quica”, un enorme golpe a su  sufrido corazón, lo volvió a castigar, pero una vez más salió adelante y la siguió peleando solo, con la compañía de la gente de la radio.

Ismael Alejandro Aronne, tengo muchos y muy buenos recuerdos tuyos, las transmisiones, los asados en el galpón de la calle Loveira o en la quinta, porque disfrutabas mucho de esos encuentros, donde se armaba una reunión del Círculo de Periodistas Deportivos –que presidió en su momento-, o aparecían las anécdotas de viajes, de programas en Radio Chivilcoy y de tantas situaciones que vivimos.

Ismael, te fuiste en un momento en el que el gran proyecto de tu vida, el mismo que te atrasó la pandemia de 2020, se estaba por concretar y fue justamente el maldito virus, quien te robó a pocos pasos, lo que hubiera sido uno de los momentos más felices de tu vida, encender la radio en tu nueva casa de la calle Chacabuco.

Me dejas una profunda tristeza, esa tristeza que, seguramente, el paso del tiempo me acompañará hasta que como vos hoy, te acompañe en el sueño eterno. Hasta la vuelta tío, amigo, compañero, maestro, te debo mucho, me quedo en deuda con la confianza y la puerta que siempre me dejaste abierta, para entrar en tu corazón y en tus proyectos.

Comentarios

10/6/2021 | 09:10
#0
muy buen homenaje ruben dario ismael se merece eso y mucho mas, se fue un TIPAZO con todas las letras
10/6/2021 | 00:20
#-1
Querido Rubén: sé que tus palabras son auténticas y dan testimonio de la vida de un gran ser humano, íntegro, que acaba de partir. Un abrazo fraterno.