Machismo normativo / Por Valeria Trongé

“Para que caiga el patriarcado hay que dejar de sostenerlo”

Las 18 denuncias previas de Úrsula en contra de su femicida Matías Ezequiel Martínez pone en el centro de la lucha contra la violencia para con la mujer, la naturalización social y la incomodidad que genera reconocer esta violencia en un ser querido o conocido. Todas tenemos una amiga violentada pero ninguno tiene un amigo violento.
domingo, 21 de febrero de 2021 · 09:39

La Mesa de Masculinidades es un espacio en el que se trabaja entre varones para promover otras masculinidades, problematizando el machismo, “somos jóvenes profesionales que comenzamos a juntarnos para revisar nuestras vidas y las relaciones con nuestras parejas e hijos y cómo el sistema patriarcal atraviesa esos vínculos” explica a LA RAZÓN Nicolás Pontaquarto, docente y referente del espacio, que trabaja bajo la modalidad de taller en lo principal, para varones adultos y también en escuelas secundarias en el marco de la ESI, “lo que surge en los talleres que realizamos tiene que ver con la imposibilidad que tenemos para expresarnos en lo afectivo, la preferencia por la violencia como lenguaje y vínculo, la lejanía con la cual observamos las situaciones de violencia en los otros y decimos “no, yo así no soy”.

Contundente. Le pedimos ahondar sobre el femicidio que se cobró la vida de Úrsula Bahillo en manos de Matías Ezequiel Martínez en el que según su opinión, a la que acompaño, quedó claramente demostrado el corporativismo de las masculinidades. Esos pactos de silencio, esa protección y encubrimiento, forman parte de ese corporativismo.

Ninguno tiene un amigo violento

“¿Nosotros no cubrimos nunca a un amigo? En situaciones cotidianas me refiero, ¿no fuimos cómplices, no nos callamos?” nos interpela cuando citamos el slogan de la marcha de repudio en Rojas, “estas preguntas nos las tenemos que hacer todos los días”, agrega.

La pregunta tiene que ver con el aporte de los varones en esta lucha, y en esto sostiene que “para que caiga el patriarcado hay que dejar de sostenerlo” y tiene razón, “empezar por dejar de cubrirnos entre varones cuando esta complicidad implica muchas veces, mantener un privilegio, ocultar la violencia. Tenemos que implicarnos de manera más comprometida desde lo micro, y con esto no me refiero a algo menor, sino, al contrario, a lo cotidiano, al gesto, el silencio, la mirada, la risa, esas acciones y actitudes del día a día que sostenemos con otros varones”.

“Nosotros tenemos que entender que el trabajo más importante que podemos hacer ahora es revisar nuestras propias violencias, antes que salir con el dedo acusador a repudiar a otros. Para lo único que nos sirve el dedo acusador es para dejarnos tranquilos en la lejanía de ese varón. Entendemos que es un lugar de seguridad, de resguardo, comodidad. No podemos seguir actuando de esa forma si queremos que esto cambie” señala.

Masculinidad normativa

La violencia es uno de los modos en que se expresa la masculinidad normativa, es la que genera más impacto por los femicidios, “pero también, hay violencias diarias que los varones ejercemos en la vida de las mujeres. Por eso es que existe una situación de riesgo, la masculinidad normativa (o hegemónica) es un factor de riesgo para niñas, niños, mujeres y otros varones incluso, que no responden a la norma (heterosexual, cisgénero)”.

Trabajemos con los varones

Por estas razones, Nicolás sostiene la prioridad de trabajar con los varones “creemos que tiene que comenzar antes de la denuncia, antes de la restricción perimetral, antes del escrache. No hay que esperar”. Las acciones preventivas y las campañas de sensibilización dirigidas especialmente a varones adolescentes y jóvenes pero también a los adultos, “son necesarias y urgentes” define, sobre todo pone el foco en la formación a los efectores de la justicia en perspectiva de género y masculinidades para que realicen evaluaciones de riesgo adecuadas, eficaces y rápidas.

“Es muy peligrosa la inacción, la demora. Y lo más doloroso de todo, lo que más bronca da, es que este proceder de la justicia se repite” concluye.

Comentarios

21/2/2021 | 22:18
#3
masculinidad normativa? promover otras masculinidades? cuantas hay? me las podes enumerar? caracteristicas de cada una? esterotipos? cada dia me sorprendo mas.... sera por todas estas cosas que somo el pais con mas psicologos del mundo?
21/2/2021 | 19:58
#2
De la violencia de mujeres hacía otros hombres no hablamos? Más aún, de la violencia de mujeres hacía otras mujeres (sean sus amigas o novias). Digo, mujeres que celan, que son posesivas, obsesivas. Para un debate serio, tenemos que ver que la violencia no tiene género.
21/2/2021 | 12:46
#1
Mamadera! Qué loco está este pibe.