Don Pedrín

Con muchas ganas de volver abrir las puertas

Como bien lo definiera el popular y querido “Pililo” Bottini: “Un rincón de la Boca en el centro de Chivilcoy”, la cantina de la avenida Soárez, ha sido refugio alternativo de gran cantidad de familias, artistas locales y nacionales, en sus cuarenta años de vida comercial.
domingo, 18 de octubre de 2020 · 09:31

Un placer ingresar a Don Pedrín, aunque por estos tiempos, haya que hacerlo por la puerta lateral, pero al chocar con el patio y su planta natural en el interior, ya nos sumerge en ese salón repleto de historia, de una rica historia de Chivilcoy y su gente, compartida en cuatro lustros por Hectitor y Yoli, los anfitriones que nos recibieron para charlar de este momento –poco grato-, pero también para repasar parte de esa rica historia.

Héctor Gialorenzi: “El 7 de febrero último cumplimos 40 años; el 8 de marzo cerramos unos días por vacaciones y no volvimos abrir; hay esperanza, pero todavía lo vemos muy difícil, esto del virus cada vez se complica más; la seguimos peleando con el delibery, pero eso es un 25% de lo que trabajábamos antes de la pandemia. Después de tantos años de trabajo, es una pena tener que llegar a esto, hay que andar administrando miseria, para poder subsistir; la lucha diaria por los precios de las cosas, que aumentan todos los días; si bien estábamos acostumbrados a pelear con el ´oso´ en distintos momentos de la economía argentina, esto es mucho más complicado. Estamos con miedo, los clientes nos preguntan cuándo pensamos abrir y estamos esperando cuando aumente la temperatura, para poner algunas mesas en el patio, otras en la vereda, para poder distanciarlos; los clientes nuestros son mayoritariamente gente mayor, incluidos nosotros, los que todavía tenemos miedo de salir; los que más andan son los jóvenes, que tienen menos riesgo.

Si bien por el espacio que disponemos en el salón, podríamos haber abierto, lo cierto es que poner el negocio en funcionamiento de esa manera, nos cuesta mucha dinero, que en este momento no lo tenemos; en estos siete meses nos comimos todo el stock que teníamos, se agotaron las reservas, hace falta una inyección de dinero importante. Si bien van menguando las ganas, cuando venimos a la tardecita para armar los delibery, recorremos el negocio, todo lo que simbolizan estos cuadros, fotos, que retratan momentos inolvidables y nos decimos con Yoli, que tenemos que seguir, es muy duro abandonarlo; hemos construido una relación familiar con la gente.

Nosotros no hemos tenido ninguna ayuda de Gobierno, un solo muchacho que trabaja acá lo solicitó y en siete meses lo cobró una sola vez; eso ha sido lo único; sabemos que están dando créditos, pero no tomamos nada. El personal está todo, algunos trabajando un poco menos, pero le hemos seguido cumpliendo”.

El funcionamiento del delibery

Consultado cómo está funcionando el delibery, expresaron: “Bastante bien, lo habíamos abandonado hace 15 años, porque es complejo acompañarlo con el movimiento normal del comedor, pero en este momento nos dio un impulso para seguir; hacemos todas las pizzas, minutas, pastas, menos parrilla, todo; tenemos la aplicación ´Pedidos Ya´ a través del teléfono. Lo hacemos todos los días por la noche, con excepción de los lunes. Tenemos tres chicos que reparten, cuatro personas en la cocina, el preparador y nosotros dos”.

Así arrancó la historia

Al contar Héctor y Yoli como arrancó Don Pedrín, contaron: “De una forma medio impensada, un amigo, el señor Benjamín Poy, quien tenía el quincho en La Posta, sus chicos iban a particular en casa y se había hecho un vínculo muy lindo; ellos tenían La Rueda, que le habíamos vendido nosotros, negocio que le atendíamos cuando ellos se iban de vacaciones. Un día nos preguntó si nos interesaba abrir un negocio del centro que estaba cerrado; él puso el capital y nosotros el trabajo, hicimos una sociedad de palabra, sin papeles, como era antes, suma confianza; cuando falleció, después de 15 años, compramos la parte a la esposa y desde los últimos 25 años estamos solos, aunque en la actividad siempre lo estuvimos, porque Don Benjamín era un socio de capital.

Así arrancamos, con ese slogan de ´Un rincón de la Boca en el centro de Chivilcoy´, que le pertenece a ´Pililo´ (Bottini); siempre se encargó de promocionar el negocio; tenemos una amistad de años; Rubén Lago fue a la Boca a sacar esas fotos que ilustran el local”.

El inicio de los espectáculos y las grandes figuras

Sobre algo que en su momento tuvo gran furor en Don Pedrín, Héctor contó: “Tuvimos dos épocas con los espectáculos; en un momento hacíamos martes, viernes y domingos, hemos tenido todos los gustos musicales (tango, folklore, música moderna), fue algo muy exitoso, pero era una locura, así que cortamos; después un día hablamos con Yoli y acomodamos el patio y arrancó de nuevo, se ponía muy lindo, muy familiar; hemos tenido grupos de Salta, San Luis, de Capital, de Trenque Lauquen.

También en un momento se hizo ´El cantor aficionado´, el gestor fue Félix Ponce y lo conducía el ´Negro´ Posse; hubo algunos que lo hacían muy bien, pero siempre en familia; el marco musical estaba a cargo de Juan (Franchiscone) y el ´Negro´(Carosella), que acompañaban todos los ritmos. No había ensayo, se acercaba el cantor, le pedía el tono y arrancaba.

Acá han venido grandes figuras, desde Ariel Ramírez, Jaime Torres, Domingo Cura, cuando se hizo la Misa Criolla, Los 5 Latinos, Don Pelele, Moria Casán, Carmen Barbieri, Soledad Silveira, Luis Sandrini, Roberto Rufino, Alberto Merlo, el bandoneonista Néstor Marconi, Antonio Agri, Baby Echecopar, esos de nivel nacional y tantos otros que no recordamos en este momento.

De los personajes populares de Chivilcoy, ´Mingo´Clavio´ (era su segunda casa), Carlitos Sanzone, el ´Pelado´Natiello, el ´Negrito´ Massolo, el ´Negro´Posse, los que ya no están; otros que venían todos los días y están encerrados (´Pililo´, el ´Pato´ Dipierro, Horacio Vero, quien ha escrito cosas muy lindas en estas mesas. Esa escultura de ´Charco´ (Maradei) es su obra cumbre, un día me la trajo y me dijo ´te lo traje porque sino es capaz de venir solo´”, así con gran emoción de Héctor y Yoli, finalizó la charla.

Comentarios

20/10/2020 | 11:30
#1
El mejor lugar de Chivilcoy, y el más merecido de ser patrimonio cultural e histórico de Chivilcoy.
18/10/2020 | 12:33
#0
Buenísima gente. Ojalá podamos seguir siendo sus clientes y amigos por 40 años más.