Fútbol local
¿Nunca va a terminar bien una final?
Independiente y Gimnasia se suspendió a los 44 minutos del segundo tiempo por falta de garantíasA pesar de la pila de años que voy a la cancha, lo hago con la ilusión de ver un buen partido y si no es bueno el juego, poder admirar las tácticas, cómo los técnicos de un equipo diagraman las marcas sobre el jugador más importante del rival, para intentar anularlo, ver un buen gol. Si es golazo mejor. Ver a juveniles que juegan como grandes, etc; pero, lamentablemente, toda esa ilusión se diluye en un minuto, un minuto que parece fatal para algunos, que no creen que si se sigue jugando se puede remontar un resultado. Ese minuto en este partido que había dejado poco de lindo, aunque tácticamente haya sido interesante, se dio a los 44 minutos, cuando Nazareno Gómez convirtió el penal por mano de Emanuel Cabrera, que debió irse expulsado por doble amarilla.
Concretado el penal, la mayoría de los jugadores de Independiente salieron despedidos hacia donde estaban festejando los jugadores de Gimnasia, equipo que se ponía 1 a 0, supuestamente y por dicho de los jugadores rojos, buscando a Lucio Almada, quien habría hecho algún gesto o expresado algo que molestó a los jugadores locales. Esa pelea de jugadores, con Alan Sosa a la cabeza y la participación de compañeros y rivales, terminó con el árbitro Gonzalo Teijeiro, parando el partido, y expulsando a ambos jugadores (Sosa y Almada); esto además fue un disparador para el público local, que se dispersó por distintos sectores del estadio, arrojando cascotes a la parcialidad visitante –varios de ellos, especialmente los que tenían niños-, se retiraron del campo de juego.
Uno puede llegar a entender a un jugador que se sienta mortificado por una cargada o por un gesto, pero de ahí armar semejante lío, perjudicando a su equipo, porque el jugador cree que queda bien con los hinchas, pero no se da cuenta del perjuicio que le crea al equipo y al club, más aún siendo local. Ya había pasado en la semifinal entre Gimnasia y Colón, donde también la reacción de jugadores de Colón se habría producido por “guerra verbal”, se expresó a modo de defensa.
Después los jugadores reclamaron por una supuesta posición adelantada previa al penal. En esta oportunidad y con dolor lo decimos, porque ellos son los verdaderos protagonistas, este lío de ayer lo armaron ustedes y después se enganchó la gente.