Ciclismo Internacional
Máximo Sala debutó con un cuarto puesto en Bélgica y sueña con el profesionalismo
Con apenas 15 años, el joven ciclista de Chivilcoy, Máximo Sala, debutó en el ciclismo europeo con un desempeño sobresaliente: logró el cuarto puesto en una exigente competencia en Bélgica, donde participaron 90 ciclistas de diferentes partes del mundo.La carrera, disputada el pasado fin de semana, reunió a corredores de altísimo nivel provenientes de países como Sudáfrica, Rusia, Israel, Estados Unidos y diversas naciones europeas. Para Maxi, fue su primera experiencia internacional y, sin embargo, logró destacarse entre los mejores. “Estoy muy feliz. Fue una carrera muy dura, de 70 kilómetros, con un altísimo nivel competitivo. Conseguir un cuarto puesto en mi debut europeo es muy positivo”, expresó con entusiasmo.
Acostumbrado a competir en Argentina, donde las grillas de largada suelen contar con diez o quince corredores, encontrarse con 90 ciclistas fue un gran cambio. La carrera comenzó con una escapada temprana de tres competidores, quienes lograron tomar distancia y cruzar la meta con aproximadamente un minuto de ventaja. El pelotón principal, del que formaba parte Sala, se vio sorprendido y no logró alcanzarlos.
No obstante, Maxi no se conformó con el ritmo del grupo. “A falta de dos vueltas, sabía que quería intentarlo. Me lancé con otro corredor y logramos separarnos del pelotón. Sacamos una diferencia de un minuto y definimos el cuarto y quinto puesto entre nosotros. Por suerte, pude ganarle el sprint final y quedarme con el cuarto lugar”, detalló.
Actualmente, Maxi se encuentra instalado en la ciudad de Oudenaarde, en el corazón de Bélgica, una región con una rica tradición ciclista. Allí forma parte de un equipo compuesto por cinco jóvenes corredores, con los que competirá durante dos meses en distintas pruebas de un día, sin formato de etapas. “El sábado y domingo tenemos nuevas competencias. Todas las carreras son diferentes, no son por etapas, pero cada una representa un nuevo desafío”, contó.
En cuanto al equipamiento, Sala remarcó que su bicicleta está a la altura de las exigencias europeas. “Tengo una bicicleta muy buena, similar a la que usan los demás. Acá todos compiten con bicis de excelente nivel”, explicó.
Su objetivo a largo plazo es claro: llegar al ciclismo profesional. “Estar en Europa ya es un paso enorme. El sueño es entrar en el ProTour, en un equipo grande. Vamos a trabajar para eso”, afirmó con determinación.
Máximo permanecerá dos meses en Bélgica, donde intentará seguir sumando experiencia y resultados. La posibilidad de volver en 2026, e incluso competir en España, está latente. Mientras tanto, su actuación ya es motivo de orgullo para su familia, sus entrenadores y toda la comunidad de Chivilcoy.
“Quiero agradecer a todos los que me apoyan, a mi familia, entrenadores y a la gente de Chivilcoy que me envió mensajes de aliento. Este resultado también es de ellos”, cerró con humildad.