Reflexionando en torno a los Monumentos de la Plaza Colón. Aporte del Grupo MOACH

Reflexionando en torno a los Monumentos de la Plaza Colón. Aporte del GRUPO MOACH

Reflexionando en torno a los Monumentos de la Plaza Colón. Aporte del GRUPO MOACH El día 12 de octubre se conmemora el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, con el objetivo de promover la reflexión, el diálogo intercultural y el respeto por los pueblos originarios. Durante años, desde la presidencia de Hipólito Yrigoyen,  este día fue recordado como el día de la Raza pero en el 2010 se modificó su denominación para cambiar el enfoque, comenzando así a transitar un camino de mayor inclusión, respeto y coherencia con lo que estipula la Constitución Nacional. Distintas serán las reflexiones  cuando los vecinos que transitan la plaza  interpelan  al monumento  pero pocos saben  que en este  caso existe  un espacio simbólico alrededor del mismo rodeándolo de pehuenes  -patrimonio histórico local desde el 2017-  símbolo del cosmos aborigen, lo que sugiere un diálogo entre ambas culturas. “Enfrente de Colón, ubicados en cruz, se elevan cuatro enormes Pehuenes (o Araucarias) de más de 100 años, símbolo mapuche, de nuestros pueblos originarios”.   Si bien es cierto que “uno” fue construido con una mirada europeizante y “el otro” como símbolo de la resistencia de los pueblos originarios, hoy podríamos afirmar que ambos forman  parte de un conjunto, reflejo de una realidad donde se dieron -y dan- constantes tensiones acerca de la identidad nacional y sus vinculaciones con las artes que generan nuevas miradas. Fuente : La Razón de Chivilcoy. Cultura. Sábado 24 de octubre de 2020.
viernes, 11 de octubre de 2024 · 01:12

Reflexionando en torno a los Monumentos de la Plaza Colón. aporte del Grupo MOACH

El día 12 de octubre se conmemora el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, con el objetivo de promover la reflexión, el diálogo intercultural y el respeto por los pueblos originarios. Durante años, desde la presidencia de Hipólito Yrigoyen,  este día fue recordado como el día de la Raza pero en el 2010 se modificó su denominación para cambiar el enfoque, comenzando así a transitar un camino de mayor inclusión, respeto y coherencia con lo que estipula la Constitución Nacional.                                                                                                                        

Hace 132 años, en 1892 en una de nuestras plazas – que a partir de entonces se la llamó Colón reemplazando el antiguo nombre de Abrahán Lincoln- se inauguró un monumento  con motivo del cuarto centenario de la llegada de Colón a América. Nuestro monumento, es considerado el primero en Argentina y tercero en sud América. Comparte antigüedad con otro de Monte Caseros (Corrientes) Tres colectividades – española, italiana y francesa -unieron sus esfuerzos.

Luego de largas gestiones y trabajos de la Comisión presidida por Carlos Luchini, el miércoles 12 de octubre de 1892 se llevó a cabo la inauguración - el emplazamiento sigue siendo el original  en el centro geométrico de la manzana -,  obra escultórica del artista local Don Vicente Bocetti.  El monumento  hace referencia al acontecimiento del 12 de octubre de 1492  como un altar laico de 13,12 ms. de altura.  En el centro del conjunto se yergue un pedestal cuadrado de 6,30 ms.  de alto  del cual emerge la  estatua de 5,28 ms. El mismo estuvo a cargo del constructor italiano, Carlos Luchini. En cada cara, de dicha columna, puede observarse la inscripción en planchas de mármol: “Colón. El Pueblo de Chivilcoy”, en los idiomas, castellano, italiano, francés y latín por sugerencia del titular de la parroquia San Pedro, presbítero Manuel Badano,  para aunar diversidad de criterios entre las colectividades.  En su base se hallan conchas marinas, símbolo usado tanto en la cultura aborigen como en la del europeo relacionadas con el mar, el océano,  que une Europa y América. Sus volutas sugieren tanto el movimiento del mar como el sol naciente y poniente.  La figura de Colón observa el océano, su vista fija en el horizonte rememora las rutas que un día navegó y por las que luego llegarían  los inmigrantes que conformaron la sociedad chivilcoyana. Extiende la mano desnuda, sin armas, muestra de un acercamiento no hostil. Mano abierta, símbolo de generosidad. En la otra sostiene una bandera que remata con la cruz de la corona española. Cuatro escaleras custodiadas por leones. Cuatro, símbolo de la tierra, de los cuatro puntos cardinales.                                                                                                                                

La base de la construcción es de forma cruciforme. Cuadrado, cruz, todos símbolos de solidez, integridad pero también de lo estático en oposición al dinamismo de los símbolos circulares, como las conchas marinas.  El valor del uso de las conchas guarda relación con el agua y también con la utilización que hicieron y hacen de ellas los pueblos aborígenes, como instrumento musical y/o como utensilio sonoro, para comunicarse entre sí en algunos lugares apartados.                                                                                                                                                     

 Los monumentos entablan con su entorno y con el habitante de la ciudad relaciones tangibles e intangibles, a través del devenir urbano, la memoria y la historia de cada uno de nosotros.  Distintas serán las reflexiones  cuando los vecinos que transitan la plaza  interpelan  al monumento  pero pocos saben  que en este  caso existe  un espacio simbólico alrededor del mismo rodeándolo de pehuenes  -patrimonio histórico local desde el 2017-  símbolo del cosmos aborigen, lo que sugiere un diálogo entre ambas culturas. “Enfrente de Colón, ubicados en cruz, se elevan cuatro enormes Pehuenes (o Araucarias) de más de 100 años, símbolo mapuche, de nuestros pueblos originarios”.   Si bien es cierto que “uno” fue construido con una mirada europeizante y “el otro” como símbolo de la resistencia de los pueblos originarios, hoy podríamos afirmar que ambos forman  parte de un conjunto, reflejo de una realidad donde se dieron -y dan- constantes tensiones acerca de la identidad nacional y sus vinculaciones con las artes que generan nuevas miradas.

Fuente : La Razón de Chivilcoy. Cultura. Sábado 24 de octubre de 2020.

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