Acuerdo en el PJ bonaerense: Kicillof será presidente y Magario vicepresidenta
La nueva conducción se definió antes del cierre de listas y busca ordenar al peronismo provincial y evitar una internaA pocas horas del cierre de listas, el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires oficializó un acuerdo de unidad que redefine su conducción. Axel Kicillof asumirá la presidencia del PJ bonaerense en reemplazo de Máximo Kirchner, con Verónica Magario como vicepresidenta primera, en una fórmula que consolida el liderazgo del gobernador dentro del peronismo provincial.
La decisión fue confirmada este mediodía. La vicepresidencia segunda quedará a cargo de Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, mientras que Mariano Cascallares ocupará la Secretaría General del partido. Máximo Kirchner presidirá el Congreso partidario y Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas, estará al frente de la Junta Electoral.
El acuerdo representa, en los hechos, un punto de equilibrio entre los distintos sectores del peronismo bonaerense y evita la realización de una interna partidaria en un contexto de alta fragilidad política. Para el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), espacio que impulsa a Kicillof, la definición supone un fortalecimiento del gobernador con proyección nacional de cara al escenario presidencial de 2027.
En el comunicado difundido por el PJ bonaerense, se destaca el rol del gobierno provincial como “red y escudo” frente al retiro del Estado nacional, subrayando la defensa de políticas públicas vinculadas a derechos sociales, trabajo, producción, salud, educación y obra pública. Se trata de una línea discursiva central del kicillofismo, que refuerza el compromiso del conjunto del peronismo con la gestión provincial.
Según trascendió, uno de los condicionamientos planteados por el gobernador para asumir la presidencia partidaria fue que la unidad no se limite a un acuerdo electoral, sino que se traduzca en respaldos políticos concretos y sostenidos. En ese sentido, el documento remarca que “con hechos y resultados”, la gestión encabezada por Kicillof y Magario, junto a los intendentes peronistas, viene demostrando desde 2019 que es posible gobernar “con transparencia, responsabilidad y eficacia”.
El texto también incluye un reconocimiento explícito a la conducción histórica del kirchnerismo, destacando los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner por la ampliación de derechos y el fortalecimiento del Estado. En ese marco, se ratifica el respaldo a la actual gestión provincial como continuidad de ese proyecto político, adaptado a un contexto diferente.
Fuentes partidarias señalaron que el acuerdo era imprescindible para evitar una fractura interna. “Era eso o explotaba todo”, reconoció un dirigente del MDF en la previa de la oficialización. La candidatura de Kicillof tomó impulso a partir del respaldo de intendentes alineados con su gestión y del aval del propio Máximo Kirchner, quien en los días previos había dejado trascender su apoyo.
En paralelo al ordenamiento de la conducción provincial, el PJ bonaerense comenzó a mostrar señales de unidad en distritos clave. En Quilmes, la intendenta Mayra Mendoza anunció un acuerdo local y destacó la construcción de una representación militante amplia. Situaciones similares se registraron en General Belgrano y Chascomús, donde se avanzó hacia listas únicas con acuerdos entre La Cámpora y otros sectores del peronismo.
El comunicado partidario concluye con una convocatoria a la unidad, la organización y la defensa del peronismo como herramienta política central para enfrentar el modelo del gobierno nacional. Además, ratifica el repudio a la condena judicial contra Cristina Fernández de Kirchner, a la que califica como injusta y enmarcada en un proceso de persecución política.
Con la oficialización de la lista y la nueva conducción, el PJ bonaerense busca cerrar una etapa de tensiones internas y encarar un proceso de reorganización política, con la mirada puesta tanto en la gestión provincial como en el reordenamiento del peronismo a nivel nacional.